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Abuso sexual infantil: “Los niños no mienten sobre lo que desconocen”

“El niño es incapaz de mentir sobre actos de sexualidad y genitalidad en donde esté involucrado un adulto”, advirtieron Macarena Cao Gené y Natalia Pino Roldán al hablar sobre abuso sexual infantil.


En el marco del Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes, las profesionales visitaron los estudios de C6Digital para hablar sobre la problemática.

“El abuso sexual es un delito. Es una práctica que debemos denunciar cuando tenemos la sospecha de que una niña, niño o adolescente puede estar en una situación en la que sus derechos están siendo vulnerados”, señaló Cao Gené. “Tenemos leyes que amparan esto, está dentro de lo que se conoce como delitos contra la integridad sexual. Justamente, lo que queda atacado es la libertad y la voluntad sexual de una persona, más allá de la edad que tenga”, agregó.

Pino Roldán explicó que “este tipo de violencia es que se inicia mediante la seducción y el engaño: el adulto lo nombra como un juego y empieza a abusar sexualmente”. “Hoy trabajamos muchísimo en la importancia de la educación sexual porque entendemos y vemos que los niños y niñas, cuando conocen sus cuerpos, las situaciones peligrosas y a decir que no, empiezan visibilizar esto y poder comunicar”, contó.

La obligación de cuidar a los niños

La psicóloga subrayó que es “importantísima la educación sexual en familia también, que la madre y el padre puedan estar al tanto y entender que el niño o la niña no está mintiendo”.

“Muchas veces la dificultad para creer es por la sorpresa y lo disruptivo. Pasa a ser insoportable para una mamá o un papá escuchar esto, entonces aparecen mecanismos como la des-mentira. Ante eso que es tan abrupto por el dolor que causa, se rechaza”, analizó Cao Gené. “La capacidad de mentir o engañar al otro es constitutiva de todo ser humano, se calcula que desde los 2 años podemos llegar a mentir” dijo, y aseguró que “un niño no puede mentir sobre aquello que desconoce: cuando nos habla de un exceso de sexualidad, de los mal llamados juegos, hay que creer siempre”.

La Licenciada en Psicología puntualizó que “el niño es incapaz de mentir sobre actos de sexualidad y genitalidad en donde esté involucrado un adulto, porque desconoce de esas prácticas. El adulto agresor, lo que hace, es quebrar la frontera de la inocencia”.

“Los adultos somos responsables de la prevención, a lo mejor de una secundaria porque cuando el niño viene a contar, hay algo que ocurrió. Pero es muy válida, porque podemos evitar que estas prácticas abusivas se perpetúen en el tiempo. Tenemos la obligación, como adultos, de cuidar a los niños”, remarcó.

Cambios

Pino Roldán exteriorizó que “dentro de las conductas de la sintomatología que puedan aparecer, es importante tener en cuenta que se produce un cambio. Se suelen ver situaciones enuresis (pérdida del control de la vejiga), encopresis (incontinencia fecal), pesadillas, o un cambio brusco. De repente el niño es muy introvertido o muy agresivo, hay algo que no puede manejar”.

En relación a casos de víctimas que pudieron contar el abuso en su adultez, sostuvo que “recién en la edad adulta empieza la incomodidad o asocian situaciones” y que “la sexualidad se torna algo incómodo toda la vida”. Además, observó que “la sexualidad sigue siendo silenciada, cuesta un montón aplicar Educación Sexual hacia niños, niñas y adolescentes. A los adultos también nos cuesta un montón todavía, y las violencias siempre se han ido escondiendo”.

En ese sentido, agregó que “los niños ya no son propiedad privada de una familia: cualquier adulto tiene responsabilidad”. La psicóloga recordó que en Misiones -y a nivel Nación- está la línea 137 de Emergencia por Violencia Familiar, como también la línea 102 de Violencia Familiar y de Género.

El mensaje y la diposición

“Tenemos que poder comunicarnos con nuestros niños con palabras claras, llamar a las partes del cuerpo de un modo convencional. Me parece que empieza desde los primeros tiempos, entonces no pondría una edad. Creo que las familias deben empezar a hablar desde el inicio de cómo son los cuidados y en esto tiene que haber mensajes muy claros”, consideró Cao Gené.

A modo de ejemplo, expuso: “Para un niño pequeño, el tocar es únicamente con las manos. Muchas veces, si está siendo agredido en donde puede haber una práctica de sexo oral, no va a considerar eso como algo a contar porque se le dijo que nadie lo tenía que tocar”. “Los mensajes tienen que ser claros, con palabras que los niños puedan entender en cada una de las edades”, insistió.

“Hay que tener en cuenta cómo les hablamos, la disposición que tenemos para que pueda recurrir a nosotros cuando está sintiendo que hay algo que no le agrada”, indicó la Licenciada en Psicología. “Si dentro del seno de la familia ya están los tabú, y hay ciertas cosas que no se hablan, difícilmente un niño venga a nosotros a contar un padecimiento”, analizó.

Por último, sentenció que “la exposición de los niños como objetos de disfrute de otro no puede existir”. “Por eso Argentina cuenta con una ley que implica el grooming, dentro de los ciberdelitos, que es una práctica de violencia que aparece en las estadísticas con números alarmantes”, cerró.

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