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ECONOMIA

Afirman que el déficit fiscal durante 2020 ya se ubica cerca del 5%

Así lo reveló un análisis realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, según cifras oficiales del Ministerio de Economía. Del mismo se desprende que sólo en julio el saldo negativo fue de 0,65% del PBI. Pese a ello, el séptimo mes mostró una recuperación por segundo mes consecutivo, pero advierten que aún se está lejos de niveles de sostenibilidad.

De acuerdo a un relevamiento realizado por el IARAF, durante el mes pasado las cuentas fiscales arrojaron un resultado primario negativo de $155.524 millones. Esto es debido a que el gasto primario creció 59,2% mientras que los ingresos en pesos corrientes registraron un saldo alzista de 16,1%.

Según explicaron desde el instituto, la totalidad del déficit fue financiado a partir de la emisión monetaria debido a que las dificultades de la pandemia aplacaron la producción y la recaudación, obligando al Gobierno a sostener salarios de privados y asistencia estatal a sectores vulnerables para evitar un impacto más profundo del coronavirus y de la cuarentena.

En ese contexto y descontando la inflación, “los Ingresos Totales cayeron un 18,7% y el Gasto Primario creció un 11,5% en términos reales”, informaron.

Sin embargo, el peor registro de ingresos (marzo) parece haber quedado atrás. En el último mes, la actividad económica continuó en la senda de una lenta recuperación lo cual permitió observar el menor crecimiento interanual del gasto en lo que va del año.

“Se aprecia un principio de mejoría de la dinámica fiscal, debido a que, por el lado de los ingresos del sector público nacional, los mismos sostuvieron una recuperación por segundo mes consecutivo, desde su peor caída en mayo”

Siguiendo esa línea, remarcaron que la mejora en los ingresos de julio fue impulsada por “ingresos tributarios extraordinarios” como Bienes Personales, coparticipables e Impuesto PAIS, que permitieron compensar la baja en recursos generados por el IVA, Ganancias y los Aportes y Contribuciones patronales.

En lo que respecta al gasto primario, todos sus componentes reflejaron una moderada reducción en la velocidad de crecimiento. Por caso las prestaciones sociales – el que más creció – “lo hizo a través de una combinación de una caída real en las erogaciones por jubilaciones con un aumento de pagos extraordinarios explicados por los programas IFE y ATP”, indicaron.

En cuanto a las transferencias a territorios provinciales, explicaron que hubo una moderación en su crecimiento en términos nominales respecto a los montos girados en los últimos meses. Esto se explica principalmente porque durante 2019 la partida mostró una suba atípica por lo cual a nivel interanual mostró una suba del 11,6%, ampliamente menor a mayo (+318%) y junio (+141%).

Otra faceta del gasto son los subsidios económicos. En ese sentido, las erogaciones no crecieron interanualmente frente a julio de 2019 debido a que el Gobierno de Mauricio Macri había aplicado partidas elevadas, equiparables a los realizados en plena pandemia por la administración de Alberto Fernández.

“Sólo en el mes de julio, el déficit fiscal representó un 0,65% del PIB, por lo que el déficit primario acumulado en los primeros siete meses del año es 3,6% del PIB, y el déficit fiscal (incluyendo intereses) llega al 4,7% del PIB”, detallaron. Además, añadieron que el resultado primario observado en julio estuvo más cerca de lo que se esperaba en un escenario pesimista ($185.000 millones mensuales) que del escenario optimista (para enmarcarse en este escenario debía resultar de $105 mil millones).

Con los números que finalmente cerró julio se puede apreciar que las proyecciones para el déficit anual se ubicarían, respectivamente, entre el 8,1% (pesimista) y el 6% (optimista) del PIB.

La evolución del déficit acumulado en lo que va del año muestra una correlación “uno a uno” con los Adelantos transitorios del BCRA al Tesoro. Según cifras oficiales, los desembolsos del organismo que conduce Miguel Pesce hacia Economía totalizaron $1.472.000 millones (récord de 5% del PBI), mientras que el déficit fiscal en 2020 se ubica en $1.377.000 millones.

Desde IARAF remarcaron que, pese a las cifras de julio, la desaceleración del gasto no reflejaría una continuidad para los meses siguientes, aunque “la evolución de los ingresos tributarios sí puede mantenerse debido al empuje que recibe por los impuestos no habituales (como el PAIS) que compensen en parte la baja reacción que están mostrando los tributos tradicionales como IVA y Ganancias”.

Ante esto, hicieron hincapié en que los niveles tributarios aún están lejos de un escenario de alivio o sostenibilidad de las cuentas públicas.

Al mismo tiempo, explicaron que cabe esperar una continuidad de financiamiento del déficit con Adelantos del BCRA. “Se espera que esta forma de financiar el déficit se mantenga por lo menos hasta los límites legales que la carta Orgánica le permite al BCRA y usando las utilidades que todavía queden por distribuir, que sumados dan un margen de algo más del 50% de lo ya emitido para el fisco en el año”, apuntaron.

Este mecanismo “claramente no es sostenible”, señalaron, por lo cual pidieron al Gobierno que ponga en marcha un plan para absorber en los meses siguientes el flujo de dinero nuevo para que este no genere una aceleración de la inflación “que al momento se encuentra reprimida por varios controles de precios y una demanda agregada golpeada por la caída de ingresos reales”.

Fuente: Ámbito.

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