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Al cuerpo hallado en la laguna le pusieron piedras en la ropa: detuvieron por el crimen al vecino con el que había ido a pescar César Tizato

César Daniel Tizato (15) fue asesinado el mismo día de su desaparición en San José, el pasado domingo 30 de agosto. Esto es lo que creen los investigadores. Para que no encontraran con facilidad el cadáver, el autor colocó piedras dentro del buzo del adolescente para luego arrojarlo a una laguna. Pero el proceso de descomposición hace que los cuerpos floten. Eso es lo que pasó este viernes por la mañana y un grupo de infantería de la Policía de Leandro N. Alem dio con los restos del muchacho.

Tras el hallazgo, el juez de Instrucción Cuatro de Apóstoles, Miguel Faría, ordenó la detención del vecino con el que César se había ido a pescar. El hombre de 44 años había incurrido en distintas contradicciones. Es más, se cree que intentó desviar la investigación hacia otro sector del pueblo. Incluso habría apuntado como sospechoso a un vecino que ese fin de semana también había ido al monte a cazar.

Fuentes de la investigación indicaron que el sospechoso incluso habría mentido al decir que el adolescente ese domingo no volvió al barrio con él porque se había quedado con dos amigos. Esos presuntos amigos nunca fueron identificados y la sospecha más firme es que nunca existieron.

Falta el cotejo de ADN, pero todo apunta a que el cuerpo hallado sería el de César, de ahí las decisión que tomó el magistrado. Este sábado se hará la autopsia en la Morgue Judicial de Posadas. A simple vista el médico policial no pudo diagnosticar la causa de muerte, por el estado de putrefacción del cuerpo.

Desde que la familia hizo la denuncia por la desaparición del adolescente, la Policía de Misiones nunca dejó de buscar. Rastrilló el campo La Rosita, adonde César había dicho que iba a pescar, de punta a punta, con la colaboración de la Prefectura, de la Gendarmería y del Ejército. Los uniformados no encontraron el cuerpo, porque las piedras que había colocado el homicida en el buzo impidieron que saliera a la superficie.

El ahora arrestado había sido demorado el mismo 30 de agosto. Pero no había entonces elementos para dejarlo entre rejas. Sin embargo, su versión se fue deshilachando con el correr de las semanas. Por un lado, le jugó en contra la imposibilidad de identificar a los dos presuntos amigos con los que él dijo que César se había quedado. Y, por otro, las sospechas que arrojó sobre otro vecino se desvanecieron porque este tenía una coartada firme (lo vieron cazando en otro sector del pueblo).

El abatimiento y la tristeza cayeron sobre San José al difundirse la noticia. La familia humilde del jovencito había recibido apoyo de toda la provincia durante la búsqueda. Ahora ese apoyo se transforma en condolencia.

En el lugar del hallazgo estuvo el propio juez Faría y la fiscal de Instrucción Cuatro, Silvia Barronis.

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