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Alertan que el coronavirus podría dejar consecuencias crónicas en la salud

La comunidad científica todavía no pudo definir el alcance del coronavirus y aún se está a la espera de que lleguen más estudios rigurosos que determinen cuánto tiempo pueden durar realmente los síntomas de Covid-19. Sin embargo, decenas de miles de pacientes de todo el mundo confirman que el coronavirus se convirtió en una enfermedad crónica durante meses.

En Estados Unidos, la revista del MIT, Technology Review, ya se está manifestando en las redes sociales. La primera en lanzar advertencias por tener síntomas prolongados en el tiempo fue Gina Assaf, consultora de Washington, también ella víctima del virus y de las consecuencias a largo plazo.

Hasta ahora, han sido registradas 267 ventanillas en Toscana, incluidas las 149 del centro histórico de Florencia.

A partir de la duración de los síntomas se lanzó un grupo en la red social Slack, y ya recopiló en poco tiempo más de 7 mil experiencias, además de crear grupos de apoyo en Instagram y en Whatsapp.

Una parte de ellos se fusionaron en un estudio científico, coordinado por seis investigadores, que fue el primero en hacer un inventario de problemas persistentes, entre ellos, fatiga crónica, palpitaciones, dificultad para respirar, dolor en las articulaciones, y también síntomas más graves que dañan los pulmones, los riñones y el cerebro.

Sobre la base de los primeros resultados, también el Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos publicó un artículo, en el que conjetura que los síntomas crónicos pueden involucrar también a un tercio de los pacientes.

“El Covid-19 puede llevar a una enfermedad prolongada incluso también entre los jóvenes adultos sin condiciones clínicas preexistentes”, advierten.

Un estudio de investigadores del Policlinico Gemelli de Roma, sobre 179 pacientes, en julio, encontró que la mayor parte de ellos, analizados a dos meses de haber recibido el diagnóstico, continuaba con síntomas, sobre todo con fatiga crónica.

También hay “pacientes crónicos” que se volvieron famosos. La actriz Alyssa Milano, por ejemplo, se quejó en un post hace dos días por la caída del cabello, que lo atribuye al contagio del pasado mes de abril.

Entretanto, el corresponsal del diario The Guardian, Luke Harding, dijo en su sitio web que aún tenía problemas, cinco meses después de haber contraído el coronavirus.

Hace unos días, el blog de la revista científica BMJ publicó una carta de tres médicos, todos recuperados pero aún con síntomas, que se quejaban de que los pacientes crónicos estén “fuera de la narrativa” cuando se trata del Covid-19.

Fuente: Ámbito.

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