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Carta de Alberto a los argentinos: “Nada podrá debilitar nuestra lucha colectiva”

“El mundo atraviesa una amenaza. Y la Argentina también está en riesgo”. Con esas palabras, y en línea con el histórico anuncio que realizó, pasadas las 21, desde la quinta de Olivos y rodeado por cuatro gobernadores de todos los signos políticos, el presidente Alberto Fernández encabezó una carta de cinco carillas en la que explicó el detalle del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” para todo el país para hacerle frente “al problema de salud más grave” de la “vida democrática”.

“Nadie tiene que entrar en pánico. Necesitamos serenidad. Todos deben asumir la responsabilidad de cumplir con la obligación de aislarse. He decidido adelantar el feriado del 2 de abril, un día tan importante para nuestro país, al 31 de marzo. Ese día culminará un aislamiento temporario que comenzará a las 12 de la noche de hoy. Solo se permitirán traslados por cuestiones excepcionales, además de toda la circulación que continuará para garantizar la producción imprescindible, el abastecimiento, los servicios de salud y todos los servicios esenciales”, detalló el jefe de Estado en la carta que filtraron sus asesores, destinada al “querido pueblo argentino”.

“La evolución de la situación será evaluada por expertos, sociedades científicas y el gobierno de modo constante. Nos manejamos con la sabiduría de ese dicho popular que dice: ‘más vale prevenir que curar’. Todas las medidas más temprano que tarde”, continúa la misiva.

En medio de una expectativa nacional, y del avance del coronavirus que tiene en jaque al sistema sanitario del planeta, el Presidente decretó esta noche la cuarentena obligatoria en todo el país, tal como había adelantado este medio, una medida extraordinaria que el mandatario ya había madurado en los últimos días y en la que buscó el consenso de los gobernadores, que en la tarde de este jueves llegaron a Olivos para discutir y apoyar la iniciativa, que en principio fue anunciada hasta la medianoche del 31 de marzo. Se espera, sin embargo, que se amplíe en caso de ser necesario.

El domingo pasado, rodeado por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta -un aliado fundamental en estos días-, y el gobernador Axel Kicillof, Fernández había anunciado la suspensión de clases, la licencia para ciudadanos con riesgo y el cierre de las fronteras ante el avance de la pandemia en el mundo.

“Si la sociedad fuera indiferente ante esta amenaza, según los científicos, la mayoría de los argentinos se contagiaría de coronavirus. Ante esta crisis no hay lugar para actitudes individualistas, necesitamos mantener el distanciamiento social evitando salir de nuestras casas. Ante esta amenaza somos co-responsables. Nuestro destino depende de cada uno. Y de todos”, subraya la carta.

“Las fuerzas de seguridad harán cumplir estrictamente toda la normativa vigente para proteger a toda la población argentina. Con aquellos que pongan en riesgo la salud de los argentinos, el Estado será implacable. Haré cumplir la ley con rigor para salvar vidas. En Argentina todavía estamos a tiempo de evitar que esta pandemia sea incontrolable. Menos traslados, menos contagio. Menos contacto, menos contagio”, sigue el texto distribuido por Presidencia tras el anuncio del jefe de Estado.

“Esta decisión es fuertemente democrática. Es una democracia que apela a medidas de excepción en base a su propia legislación para estos casos. Es una democracia que une a fuerzas políticas, sociales, gremiales, productivas y religiosas. Es una democracia que une a las autoridades de todas las jurisdicciones. Es la democracia que busca reducir el daño en el pueblo y salvar la mayor cantidad de vidas posibles”, agrega.

Como planteó en el anuncio de Olivos, el Presidente volvió a remarcar en la carta que “en las próximas semanas los casos aumentarán”. “Nuestro objetivo es que el daño sea el menor posible. Salvar la mayor cantidad de vidas. Será una lucha de meses y estaremos evaluando permanentemente”, aseveró.

“Además del coronavirus, hay otros enemigos invisibles. El desánimo social frente a una lucha larga. Puede haber desánimo cuando los casos detectados suban en los próximos días. Los expertos ya nos informaron que subirán. El objetivo es que la pandemia sea gobernable, que el incremento de los contagios sea compatible con nuestro sistema de salud. En ciertos momentos, las batallas parecerán difíciles de ganar. Pueden estar seguros que hoy el Estado argentino asume un compromiso: nada podrá debilitar nuestra lucha colectiva. Nada”, enfatizó el jefe de Estado.

“Esta será la prueba más exigente que la Argentina haya tenido en lo que va del siglo. Solo la unidad permitirá vencer en este momento. El coronavirus nos ataca a todos, sin distinciones. Responderemos sin distinciones. Una Argentina unidad para enfrentar este desafío. Quiero confesarles algo. Cuando veo médicos, enfermeros, obreros, trabajadores, profesionales, personal administrativo, haciendo esfuerzos para enfrentar esta situación, innumerables veces en estos días he sentido muchas ganas de abrazarlos. No solo no pude hacerlo, tampoco podré hacerlo pronto. Sabemos que nos va a golpear. Trabajemos para amortiguar y reducir los daños. Si lo logramos podremos mirarnos a los ojos, estar orgullosos de nosotros como sociedad y entonces sí, darnos ese abrazo. Somos la Argentina. Y superemos este enorme desafío que nos impone la historia”, se despidió Fernández, según el texto,en una noche histórica para el país. (Infobae.com)

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