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Salud

Cómo ataca y qué le hace al cuerpo el COVID-19

Ante el aumento de casos de contagio del coronavirus en Argentina, surgen dudas de qué le hace exactamente a nuestro cuerpo, cómo lo infecta y cómo podemos prevenirlo. Los principales síntomas del contagio de este virus son fiebre, tos seca y dificultad respiratoria.

Según datos aportados por un informe del Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires, los principales síntomas del contagio de este virus son fiebre, tos seca y dificultad respiratoria. La mayoría de los cuadros son leves con dolor al tragar o congestión nasal. También se puede tener cefalea, escalofríos y dolor corporal, y algunos pacientes pueden presentar náuseas y diarrea. Sin embargo, el síntoma más común es la fiebre.

De acuerdo al texto difundido, se estima que a partir el contacto con un paciente infectado pueden pasar desde 2 hasta 14 días hasta desarrollar la enfermedad y que el periodo de incubación promedio es de 5 o 6 días. Esto tiene implicancias en las medidas que se toman en cuanto a los aislamientos, tanto en los preventivos que vuelven de viaje como en los pacientes con casos confirmados.

La evidencia disponible a la fecha establece que el virus se propaga principalmente de persona a persona por medio del contacto estrecho. “La transmisión puede ser directa por pequeñas gotas (transmisión por gota) que se producen cuando una persona tose o estornuda”, resalta el informe. Estas gotitas pueden llegar a la boca o nariz de las personas que se encuentran a menos de 1.8 metros, principalmente a 1 metro, quienes pueden inhalarlas al respirar.

Una forma indirecta de transmisión ocurre cuando estas gotas permanecen en los objetos o superficies y el individuo toca las mismas y luego toca con las manos contaminadas sus ojos, boca o nariz.

No obstante, la mayor transmisión se produce cuando los pacientes tienen síntomas, por la replicación viral y por la presencia de tos o estornudos que favorecen la diseminación. En este sentido, se calcula que 1 enfermo puede contagiar a 2,4 personas más. Este valor es cercano al de la influenza pero mucho menor por ejemplo que el de sarampión.

Ya que la transmisión se produce a través de las gotitas expedidas por los pacientes enfermos, se recomienda intentar contener la dispersión de estas. Esto se logra tosiendo en el pliegue del codo o en un pañuelo descartable.

Como las partículas virales pueden ingresar por boca, nariz u ojos por medio de las manos contaminadas se debe recalcar la importancia de la higiene de manos y evitar tocarse la cara. Se calcula que una persona se toca la cara más de 24 veces por hora y la mayoría de las veces no nota que lo está haciendo.

Otra medida útil es la limpieza de la superficies de alto contacto como picaportes, mesadas y pantallas táctiles, pero sin olvidar que esto no reemplaza la higiene de manos.

 

Fuente: Perfil.

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