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Justicia

Con críticas a la denunciante y a la Cámara Gesell, los defensores de María Ovando y de los otros acusados pidieron la absolución

Habrá que esperar al miércoles de la semana que viene para saber el veredicto del Tribunal Penal de Eldorado acerca del juicio que se le sigue a María Ramona Ovando (44), a Marcos Laurindo (23) y a Lucas Ferreira (23) por los abusos sexuales que sufrieron una hija y una nieta de la mujer, presumiblemente entre 2013 y 2015. Este jueves, las defensas de los imputados pidieron la absolución de sus asistidos y atacaron duramente las medidas de prueba sobre los que se asienta la acusación.

La audiencia comenzó a las 9.20 con las conclusiones de Eduardo Paredes y Roxana Rivas, defensores particulares de Ovando.

Paredes inició la exposición argumentando las fallas de instrucción que percibió y recalcó que no había elementos para que se produzca una condena. Refutó uno a uno los indicios que el fiscal Federico Rodríguez había utilizado para sostener su pedido de 22 años de cárcel para la mujer. Y volvió sobre un concepto sobre en otra ocasión se había referido: la criminalización de la pobreza.

En la continuidad del mismo alegato, Rivas hizo un detallado relato cronológico de cómo la Justicia se encargó de sacarle los hijos a María Ovando para luego perseguirla, de acuerdo con sus palabras.

En muchos tramos de su alocución mencionó el presunto accionar cuasi criminal de “operadores judiciales”.

Cuestionó a la denunciante del caso, la abuela paterna de las víctimas, de quien dijo que incurrió en muchas contradicciones y que incluso puso sobre la mesa el dato de que por la misma fecha en la que supuestamente los allegados de Ovando (Laurindo y Ferreira) abusaron de las nenas, estas habían sido violadas por uno de sus yernos.

Rivas restó valor a los relatos de las víctimas en Cámara Gesell, pues consideró, sobre todo en el caso de la mayor de las chicas, que su testimonio había sido armado, y que abundaron en la declaración las contradicciones y las omisiones.

Para Paredes y Rivas, el responsable de los abusos que sufrieron las nenas fue ese yerno de la denunciante y que esta apuntó a los ahora juzgados por enemistad con Ovando. Por eso pidieron la absolución de su asistida, quien llegó al proceso en libertad.

Luego llegó el turno del defensor de Laurindo y Ferreira. Rodrigo Torres Muruat afirmó que la acusación es endeble y ambigua, sin sustento probatorio.

Atacó el resultado de las declaraciones en Cámara Gesell y recordó que hasta la Fiscalía sostuvo que las entrevistas estuvieron mal conducidas.

“Los relatos no son suficientes para avanzar con una condena. Son contradictorios. Una de las víctimas declaró dos veces y la mayor, tres, una barbaridad. Las nenas cambian autores y tiempos”, indicó el abogado.

El defensor oficial también insistió con algo que ya había mencionado: cuando sucedió todo los jóvenes eran menores de edad, por lo que consideró que debió haber intervenido la Justicia de Menores y no la de Instrucción.

Finalmente, solicitó la absolución, no sin antes recordar que ambos jóvenes llevan cinco años presos y que habían sido discriminados, porque Ovando se encuentra en libertad.

El miércoles próximo, el Tribunal, compuesto por Lyda Gallardo, María Teresa Ramos y Eduardo Jourdan, dictará sentencia.

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