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Coronavirus: las vacunas y las nuevas tecnologías que permitieron fabricarlas en corto tiempo y con probada eficacia

El licenciado en genética Maximiliano Rossi, director de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Educación de la Provincia, dijo que mucha gente duda de las vacunas para el Covid 19, porque antes se tardaba hasta 10 años en elaborar una vacuna y ahora se han obtenido en cuestión de meses. Y con muy alta eficacia.

Pero no debiera dudarse ya que lo que ocurre es que “con la nueva tecnología tanto del ADN recombinante, como la ingeniería genética nos permiten obtener esta vacuna mucho más rápido. Se basan en lo que es la secuenciación del genoma. Ya no es como la secuenciación del genoma humano que demoró 10 años y costó más de 1.000 millones de dólares. Un laboratorio que haga secuenciación del genoma para un virus muy pequeño demora entre 4 y 6 horas y para  secuenciar un genoma grande entre 16 a 24 horas”.

Rossi dijo que la vacuna Sputnik V se basa en la tecnología del vector viral que utiliza el virus del resfriado común directamente geomodificado que tiene una modificación en el cual al llegar al cuerpo humano no se replica sino genera enfermedad, pero trae consigo adentro una parte del virus del coronavirus de una proteína de receptores de superficie que es la que genera y desencadena la respuesta inmune. Esta estrategia es compartida justamente con Johnson y Johnson que es la del virus vectorial que vendría a ser utilizado de Caballo de Troya lo que ingresa el virus  del resfriado común con unas pequeñas modificaciones y luego ingresa la proteína que es la que desencadena la respuesta inmune.

“Lo bueno de la vacuna rusa es que no necesita tan bajas temperaturas para el almacenamiento como por ejemplo la vacuna de Pfizer que requiere de 70 grados bajo cero. Nosotros en nuestros laboratorios utilizamos freezer de ultra frío, hasta los -80 grados centígrados. Algo similar a lo que es el nitrógeno líquido. La necesidad de mantenerla así la Pafizer menos 70 y la Moderna menos 20 grados, que son las dos aprobadas por la FDA (La Administración de Medicamentos y Alimentos) de Estados Unidos es porque  son vacunas de ADN mensajero son vacunas genéticas. Es decir utilizan una nueva tecnología, nunca antes utilizada, de un fragmento de un gen, justamente de lo que es la proteína es la proteína espiga que  se encarga de reconocer a la célula y desencadenar respuesta inmune.

“Entonces se codifica ese mensaje genético de la proteína espiga que ingresa mediante una bolsita de grasa o de lípidos para ingresar a las células humanas y éstas lo que hacen es identificar ese código genético y producir esa proteína. Por eso la elevada eficacia de las dos vacunas mayor al 95%. Son muy buenas pero tienen el problema de la logística”.

Todas ellas la Sputnik V, la de Pfizer y la Moderna, “son igualmente efectivas. La diferencia es que usan estrategias diferentes, nada más”, señala Rossi.

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