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Covid-19: nuevo test podría determinar nuevos casos con tan solo escupir en un recipiente

Las pruebas para detectar COVID-19 son conocidas por no ser una experiencia agradable. Consisten en el ingreso (profundo) de un largo hisopo por la nariz, hasta sentir que el mismo casi que alcanza al cerebro.

“Fue terrible”. Esa había sido la sensación del neurocientífico de la Universidad de Rutgers, Andrew Brooks, al tomarse la prueba para saber si era positivo para coronavirus.

Por eso es que Brooks, que ahora también es el director de operaciones y de desarrollo de tecnología en una empresa llamada RUCDR Infinite Biologics, presentó una nueva prueba de coronavirus que no se basa en nada más que escupir en una taza.

De acuerdo con el Washington Post, la firma obtuvo la autorización de uso de emergencia de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) para estas pruebas de saliva que las personas pueden realizar en casa.

Se trata de un gran avance para los Estados Unidos, después de varios intentos por expandir las pruebas de coronavirus, algo que, de acuerdo con la mayoría de los expertos, es crucial a la hora de que el país regrese de manera segura a un cierto grado de normalidad.

A diferencia de las pruebas realizadas con hisopos nasales, la prueba de saliva no requiere viajar a un centro de pruebas. Tampoco hay encuentros cara a cara peligrosos con técnicos que usan máscaras difíciles de conseguir. Y no hay necesidad de los hisopos, que también son escasos.

De acuerdo con el medio estadounidense, con el invento de Books simplemente se escupe y se envía por correo al laboratorio de Rutgers, con un resultados en 48 horas.

“Rutgers abrió el camino para la recolección de pruebas en el hogar… La saliva es un gran avance en relación con los hisopados, y es probable que juegue un rol importante para que Estados Unidos vuelva a trabajar”, dijo Bob Terbrueggen, director ejecutivo de DxTerity, una empresa que trabaja en las pruebas para lugares de trabajo.

A pesar de que los gobiernos estatales y locales continúan comprando kits de prueba de coronavirus tradicionales que se basan en hisopos nasofaríngeos, las principales universidades volcadas a la investigación están tratando de adelantarse a la próxima generación de pruebas.

Es el caso de la Universidad de Colorado en Boulder, cuyos investigadores han creado una empresa llamada Darwin Biosciences y están desarrollando el “SickStick”, un dispositivo para detectar la presencia del virus en la saliva.

La Universidad Estatal de Oklahoma, por su parte, mientras espera la aprobación de la FDA, está utilizando saliva para evaluar a miles de pacientes en hogares de ancianos. Y en Connecticut, los científicos están trabajando en prueba que se puede tomar en casa para obtener resultados inmediatos, sin tener que enviarla a un laboratorio, similar a una prueba de embarazo.

“Es emocionante”, dijo el médico Bob Kocher, miembro del equipo de pruebas de California. “El mundo tiene el problema de la escasez de hisopos, por lo que tener una alternativa es una gran cosa. Además, a ningún paciente le gusta la sensación de tener un hisopo insertado casi en su cerebro para recolectar muestras de covid-19. Es mucho más fácil escupir en un tubo”.

La prueba de Rutgers ya está en funcionamiento. La universidad y RUCDR Infinite Biologics están produciendo 20.000 pruebas diarias y esperan llegar a las 50.000 por día. Todavía se trata de un número pequeño, pero otros laboratorios, hospitales, agencias y universidades pueden comprar kits de prueba de una firma de Utah llamada Spectrum Solutions que se ha asociado con Rutgers. También podrían utilizar los datos de Rutgers para obtener sus propios test de uso de emergencia.

La iniciativa surgió cuando los investigadores de Rutgers observaron los inconvenientes obvios en las pruebas de virus de los hisopos nasofaríngeos, ya que raspar materiales genéticos de los tramos inferiores del conducto sinusal es doloroso, lo que hace menos probable que las personas se sometan y socava los amplios programas de prueba necesarios para reabrir la economía.

Además, esos hisopos representan un peligro para los trabajadores de la salud que tienen que administrarlos, ya que el procedimiento con frecuencia hace que los pacientes estornuden o tosan ante esos trabajadores, muchos de los cuales carecen del equipo protector adecuado.

Las pruebas caseras con saliva podrían ser una oportunidad para las personas demasiado viejas, enfermas o demasiado asustadas para aventurarse a hacerse una prueba. Incluso los niños podrían escupir en un dispositivo mientras están en la escuela o en un campamento de verano, explicó Brooks.

“Creamos un escenario para llevar la prueba al paciente”, dijo Brooks. “Esa es la parte más innovadora del asunto”, añadió.

Para evaluar la precisión del testeo y lograr el respaldo de la FDA, Rutgers comparó la prueba de saliva con el hisopo nasofaríngeo de última generación en 60 pacientes. Cada paciente fue evaluado dos veces, una vez con cada enfoque. Los resultados fueron idénticos.

Además, la Escuela de Salud Pública de Yale realizó su propio estudio entre 44 pacientes hospitalizados y 98 trabajadores de la salud y descubrió que las muestras de saliva tomadas justo dentro de la boca proporcionaron una mayor detección y consistencia que el enfoque con hisopo nasal.

El estudio también concluyó que había menos variabilidad en los resultados con la recolección de saliva por auto-muestra. Dos de los trabajadores de la salud tenían rastros del virus en la prueba de saliva que no apareció en la prueba basada en hisopos nasofaríngeos.

Con todo, el inconveniente de las pruebas de saliva es que depende de una administración por parte de un paciente no entrenado, pero Brooks dijo que ese desafío no será mayor que con otros dispositivos de testeo.

Fuente: Infobae.

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