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Crece conflicto lácteo y advierten por pérdidas millonarias

El gremio que nuclea a los trabajadores del sector lácteo, Atilra, no está dispuesto a dar el brazo a torcer y continúa reclamando el aporte de $16.000 por cada empleado para financiar la obra social sindical. En la vereda de enfrente los representantes del sector industrial detallan que ya han concedido un incremento paritario del 28% y que incluso a fines del año pasado las empresas realizaron un aporte extraordinario para financiar la obra social del gremio.

En el medio el Ministerio de Trabajo llamó ayer a una audiencia de conciliación entre las partes, pero Atilra no se presentó a la cita.

En este marco las empresas del sector temen que el gremio avance con nuevas medidas de fuerza luego del paro por 24 horas que ejecutaron esta semana. Según indican desde el sector industrial, para cuantificar el impacto de esta medida, el cese de actividades por un solo día, resultó en pérdidas de más de $6 millones para una pyme láctea. Si esta ecuación se traslada a las grandes, como es el caso de Mastellone, el saldo negativo es lógicamente mayor.

Déficit. Desde Mastellone dicen que los costos subieron 28% en el primer semestre y de noviembre a la fecha los precios aumentaron solo 3%.

Mientras tanto, en comunicado emitido por Atilra no ahorran en calificativos al señalar: “Lamentablemente, desde algunos sectores reaccionarios todavía no se dimensiona correctamente la importancia de la salud en el trabajo, ni se comprende, considera y aprecia el modelo argentino de obra social”, haciendo clara referencia a la negativa de las empresas de concretar el aporte extraordinario que solicitan.

Lo cierto es que, según fuentes de la industria consultadas por Ámbito, las empresas, y a modo de mediación con lo que solicitaba el gremio, ofrecieron concretar un aporte extraordinario a la obra social pero no en los términos que solicita Atilra y esto tampoco fue aceptado por la entidad gremial.

Ahora lo que sigue, según se desprende del comunicado enviado ayer por Atilra es que probablemente se anuncien nuevas medidas de fuerza en las próximas horas. Por su parte, las empresas continúan remarcando que hoy la industria no está en condiciones de solventar un aporte de más de $400 millones al gremio y mucho menos el cese de actividades en sus plantas industriales.

El último balance de Mastellone (La Serenísima) fue más que contundente para graficar la situación en la que hoy se encuentran las empresas del sector, la mayor empresa láctea de la Argentina perdió más de $1.100 millones sólo durante el primer mes del año. En tanto, sus costos de producción y comercialización se incrementaron un 28% mientras que los precios en las góndolas apenas subieron 3% entre noviembre del año pasado y julio de este 2020.

Quizás las únicas empresas que hoy logran salir ilesas de esta crisis de rentabilidad son aquellas que exportan, aunque en la práctica pocas son las que actualmente tienen esta posibilidad. Luego tanto grande como chicas vuelcan íntegramente su producción al mercado interno.

Tal es el caso de Danone que, para este año, internamente, ya se prevé que la casa matriz de Francia tendrá que concretar un nuevo aporte de capital para sostener su operatoria local, el año pasado había aportado unos 100 millones de euros luego de dos años consecutivos con balances en rojo.

Aún más complejo es el panorama para las pymes porque con menor espalda financiera, solventar el déficit se vuelve una tarea imposible. “Para muchas empresas, en un contexto tan complejo desde lo financiero, la presión que está ejecutando el gremio se vuelve la estocada final”, detallan desde el sector pyme.

Fuente: Ámbito.

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