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Justicia

Crimen de Arnaldo Amarilla: el fiscal Casals pidió que los dos policías acusados vayan a juicio y que esperen en prisión el inicio del debate oral

El fiscal de Instrucción Seis de Posadas, René Casals, pidió la elevación a juicio de la causa por el asesinato de Arnaldo Alejandro Amarilla (32), durante un operativo policial en el barrio A-3.2 de Miguel Lanús. Pero no es la única novedad. Además solicitó que se agrave la acusación contra los dos policías imputados, incluso se pronunció acerca de que le dicten la prisión preventiva al que actualmente goza de la excarcelación.

Es la segunda vez que se hace el requerimiento en este caso. El primero fue declarado nulo por una cuestión de forma. Lo había hecho la fiscal Patricia Clerici. En esta ocasión, le tocó al recién asumido Casals, quien analizó a fondo las actuaciones e hizo una valoración diferente.

En el caso del sargento Emanuel Esteban Soley, apuntado como el autor material de los disparos contra “Nano” Amarilla, lo consideró responsable del delito de “homicidio calificado” por haber abusado de su función como integrante de una fuerza de seguridad.

Del oficial David Salomón Villalba (31) sostuvo que no se trató de un “partícipe secundario” en el hecho, sino que lo consideró responsable de “omisión” del delito de homicidio simple en concurso real con falsedad ideológica.

Villalba actualmente sigue el proceso en libertad, a diferenciad e Soley. Para Casals, si el oficial se hubiera impuesto en su carácter de jefe de la patrulla, el sargento no hubiera abierto fuego por segunda vez contra Amarilla.

El hecho sucedió el 1 de julio de 2018 Amarilla estaba en la vereda de la casa de sus padres, donde residía desde hacía un tiempo. Un patrullero de la comisaría Décima que pasaba por el lugar detuvo la marcha y del vehículo bajaron Soley y Villalba.

De acuerdo con la acusación, el sargento disparó contra Amarilla con una escopeta tipo ithaca, causándole una herida letal en uno de sus pulmones. Sus padres lo encontraron sin vida en un pasillo de la casa.

Según la reconstrucción que hizo el fiscal, Amarilla estaba cerca del muro de la residencia cuando lo atacaron. Dormitaba y no representaba un peligro para nadie.

En una de sus declaraciones ante la Justicia, Soley aseguró que pensaba que la ithaca estaba cargada con munición antidisturbios. Pero eran proyectiles reales, según se supo luego de la autopsia que le hicieron a la víctima.

El sargento aseguró que disparó porque Amarilla supuestamente pretendía acuchillar a Villalba. Sin embargo, Villalba declaró que su subordinado abrió fuego sin recibir órdenes.

En la investigación se determinó que en la zona donde vivía Amarilla se había registrado un disturbio, pero el 30 de junio en la tarde-noche y que cuando la patrulla de la comisaría Décima abordó a la víctima no había situación de conflicto alguna.

Y no sólo eso. Una vez que los padres de Amarilla avisaron del hallazgo el cadáver de su hijo, Villalba acudió a la casa y trabajó como “secretario de actuación” del caso y en ningún momento habría mencionado que él y Soley habían estado antes por allí. Esto lo afirmaron fuentes judiciales.

Ahora tiene la palaba el juez de Instrucción Seis, Ricardo Balor, quien debe decidir si le dicta la preventiva a Villalba y si en base a lo que opinen la defensa y la querella, eleva la causa a juicio. Si hay oposición de la defensa, como de seguro lo habrá, decidirá la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Menores.

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