SEGUINOS

EDITORIAL

Cuidar la vida, una responsabilidad de todos 

Otra vez un siniestro vial que tiene por víctimas a tareferos de distinta edad, entre ellos, inclusive, un menor, conmueve a Misiones. Una combi que no estaba habilitada para transportar personas, con la parte de atrás sin asientos y, por supuesto, sin cinturón de seguridad llevaba una veintena de tareferos. Nadie puede imaginar cómo viajarían. Hacinados, sentrados en el piso. Porque funcionaba como furgón. Hay 21 lesionados, 9 de ellos de gravedad. Hasta cuándo esto será “natural” en Misiones.

Y no dirigir la mirada a controles viales, porque aun cuando se intensificara en las zonas productoras, siempre estará “la trampa” para evitar las normas y se arriesgarán vidas. Hace falta, seguramente, una conciencia social que priorice cuidar la vida.

Porque si se naturaliza entonces nada cambiará. “No tienen otra forma de trasladarlos”. Mata cualquier iniciativa. Y resulta extremadamente difícil imaginar que una empresa  como Martín y Cía -citada como propietaria de la chacra donde habían trabajado los tareferos- no pueda supervisar a quién contrata para el traslado. Para la Justicia quien contrata es corresponsable. No puede simplemente contratar y desentenderse. Y si éste es su negocio, es decir si le reditúa ganancias puede, quizás, hasta tener su propio transporte.

Hoy por hoy podría decirse que los precios de la yerba están bien, o por lo menos mejor que otros sectores productivos. De hecho, las últimas estadísticas del Inym dan cuenta de un constante crecimiento del consumo experimentado el año pasado, sin importar la crisis nacional que erosionaba los bolsillos de todos. Del lado de la producción dijeron, no hace mucho, que los precios mejoraron por falta de materia prima.

Por lo tanto, ni siquiera se puede hablar de pobreza extrema que tampoco habrá de justificar nunca la falta de cuidado de la vida.

Además,estamos en el siglo XXI, no podemos seguir conduciéndonos como en el XVIII. La yerba mate está ganando espacios en el mundo. Se presenta orgullosa -y con razón- en las principales ferias alimentarias del mundo. Qué pasaría con la imagen de esas empresas pioneras si llegase a aquellos lares esta amarga realidad.

Por eso tal vez sólo si hay una toma de conciencia real se pueda modificar la realidad. Que las empresas asuman plenamente su responsabilidad social y que la sociedad vigile que las normas se cumplan. Así como se denuncia en el primer puesto de control a la vista el zigzaguear de un auto en la ruta porque va conducido por una persona alcoholizada.

Sino se verá pasar los camiones llevando personas como ganado y se dirá que es “natural” en Misiones, traicionando, faltándole el respeto, a todo lo bueno y hermoso que tiene esta tierra roja.

Descargar Semanario Seis PáginasDescargar Semanario Seis Páginas


-