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Justicia

Declaró el ex Intendente de Liniers, pero aportó poco por el shock emocional que aún vive

El ex intendente de Santiago de Liniers, Arnoldo Schoenfisch (59), baleado en su propia casa el pasado 14 de mayo, hecho en el que perdió la vida su mujer, Justina Antúnez (56), declaró este jueves ante el juez de Instrucción Uno de Eldorado, Roberto Saldaña.

Fuentes judiciales indicaron que por el fuerte impacto emocional que aún vive el ex jefe comunal fue poco lo que pudo aportar en su relato. Por eso, se acordó que volviera para una segunda exposición cuando su estado anímico se encuentre mejor.

Schoenfisch perdió la vista (al menos de manera temporal) por el tiro que recibió en la cabeza. Sobrevivió de milagro. El único acusado por el ataque es su propio hijo Pablo (18).

El ex intendente llegó a media mañana al juzgado de Saldaña. Apenas enfiló hacia el despacho del magistrado se encontró con unos conocidos y se largó a llorar. El hombre está muy conmocionado. Apenas había recibido el alta médica hace unos días y no pocos conocidos suyos creen que aún no está en condiciones de testimoniar.

La madrugada del 14 de mayo, Schoenfisch fue baleado cuando dormía en la cama matrimonial. Después de atacarlo a él, el pistolero disparó contra Antúnez, quien falleció poco después.
La hipótesis más fuerte que se maneja es que Pablo abrió fuego contra sus padres con un revólver calibre 38 que estaba en la propia casa, enojado porque la pareja le había sacado una serie de beneficios por su mala conducta.

Hay testigos que ya declararon ante la Justicia y que refirieron que el propio Pablo habría admitido haber sido el responsable de los disparos.

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