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ECONOMIA

Deuda: el Gobierno condiciona los ajustes legales a la adhesión de los bonistas y espera su respuesta

La pulseada por los USD66.200 millones de deuda externa parece cada vez más cerca de resolverse pero este fin de semana se inauguró un nuevo capítulo de cara al 4 de agosto, la fecha en que cierra la invitación al canje y que, a pesar de que la operación se ejecutará un mes después, en el Ejecutivo plantean como definitiva.

El Gobierno confirmó este fin de semana su apertura disposición a realizar algunos ajustes pedidos por los bonistas al marco contractual de 2016 que tienen los bonos Globales emitidos por Mauricio Macri como prenda de cambio para que estos acepten su oferta económica de USD53,5 por cada USD100 de valor nominal y se pueda avanzar en una reestructuración generalizada. Ahora espera que los tres grupos liderados por BlackRock, que ya habían rechazado la propuesta, analicen el planteo y redefinan su posición.

Como adelantó BAE Negocios, el Ministerio de Economía que encabeza Martín Guzmán ratificó este sábado en un comunicado que no se moverá de su última oferta económica pero formalizó su disposición a realizar concesiones legales. En concreto, limitar las cláusula de reasignación, que permite excluir de la reestructuración las series de títulos en los que no se alcancen las mayorías necesarias que imponen las cláusulas de acción colectivas (CAC) del 66% en los bonos M y del 85% en los de 2005, para correr del debate la posible aplicación de la estrategia Pac-Man de canjes parciales sucesivos, que preocupaba los bonistas, entre algunos otros aspectos. Y condicionó esta posibilidad a un “apoyo generalizado” de los acreedores a la propuesta y a la validación de los organismo multilaterales y las entidades que regulan las finanzas globales, como la International Capital Markets Association (ICMA) y el FMI.

En los despachos oficiales sostienen que “la pelota está del lado de los bonistas” y esperan que los grupos Ad Hoc, Exchange y el Comité de Acreedores de Argentina (ACC) definan. Esta tríada se unió en un “acuerdo de cooperación” para moverse en bloque, rechazar los USD53,5 y presentar una contraoferta conjunta valuada en USD3 más arriba. Con todo, antes del comunicado de Economía, sus emisarios dejaron trascender su predisposición a ceder parte de sus pretensiones económicas para “partir la diferencia a la mitad”.

Resta ver si después de la jugada del Gobierno aceptarán moverse hasta el valor ofrecido a cambio de los reajustes legales o si volverán a tensar la cuerda en la recta final de la negociación. En el mercado esperan una declaración para los próximos días.

Por fuera de los tres grupos de bonistas que lidera BlackRock, en los últimos días aparecieron algunos gestos en el mundo financiero que aumentaron las expectativas de acuerdo.

A las reiteradas señales del FMI y la suba promedio del 5% de los bonos en dólares durante la semana pasada, se sumaron un rally mediático del titular de Greylock, Hans Humes, quien aceptó la oferta oficial y ahora colabora en la negociación para sumar adhesiones; un reporte cauteloso pero más optimista del banco de inversión Morgan Stanley sobre el resultado de la negociación; y los elogios a Alberto Fernández de Jamie Dimon, el CEO del JP Morgan, el mayor banco estadounidense, quien dijo estar dispuesto a “perder USD500 millones para que el país se vuelva a poner de pie”.

Fuente: BAE Negocios.

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