Noticiasdel6.com Todas las noticias Shopping del 6 Seis Páginas Deportes en el 6 Radio Misiones Jorge Kurrle

“El amor es la capacidad que tienen dos personas de empatizar y registrar al otro”

Posadas

En diálogo con C6Digital, la licenciada Yolanda Mora explicó que “si el amor se alimenta de la carencia hablamos de supervivencia, un vínculo desde la necesidad, es una negociación y podemos caer en un trampa en el nombre del amor y nos derrumbamos todos”.

Luego, indicó que “nos contruímos desde nuestro entorno, lo que nos decían en casa del amor, también la cultura. La forma de diagnosticar cuando uno estaba mal, nos decían que era por mal de amores. Se instauró la creencia cultural de que se puede sufrir por amor”.

En ese sentido, opinó que las personas sufren mucho pero no necesariamente por amor. A veces uno no es amado ni amó. “El mal de amores se trataba de un desamor, ninguno aprendió a amar. Amar no es sufrir, no puede ser que hay que llorar todo el tiempo, se debe derribar esa creencia que está instalada”, insistió.

La profesional dijo que el amor es la capacidad que tienen dos personas de poder empatizar y registrar al otro. Es un acto de responsabilidad hacia la persona que uno elige como pareja.

“Estamos actualmente en la era del vacío, la pandemia vino a reivindicar el valor del afecto hacia el otro, tener empatia y ser empatizado”, acentuó.

En otro tramo de las entrevistas se refirió a las famosas relaciones tóxicas. “Es patológico, algo enfermizo. Una de las dos personas se vincula desde la superviviencia y el otro pasa a ser imprescindible, el o ella son todo y si me la sacan me muero, dicen”, detalló.

Agregó que “se habla de dependencia afectiva. En el cerebro la otra persona tiene el mismo efecto que una sustancia. Uno aguanta todo, incluso infidelidades, mentiras. El dependiente emocional necesita a alguien que le de oxígeno, una especie de respirador artificial. Si un ser humano se da cuenta de esto, empiezan los abusos y estafas emocionales. Para sanar hay que buscar en el pasado”.

Por último, recordó que “uno es tóxico cuando está mirando todo el tiempo el celular para ver si la pareja está o no línea. Suelen preocuparse a niveles extremos ante una falta de respuesta”.