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El Cine Joven Comunitario finalizó con 12 cortometrajes producidos en sus comunidades

Cultura Provinciales

Diciembre culmina con una nueva serie de cortometrajes realizados por jóvenes que participaron en la edición 2021 del programa Cine Joven Comunitario (CJC), organizado por el área de Producción Comunitaria del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones -IAAviM-, y que este año tuvo su regreso a la presencialidad.

“Primero de todo lo que valoro de esta edición es la presencialidad, volver a encontrarnos, volver a estar en un mismo espacio, volver a mirarnos, a jugar, a reírnos, a poder interactuar, viendo en la comunicación el movimiento de nuestro cuerpo, de nuestras miradas, es hermoso y algo que sumamente enriquece al cine comunitario” destacó Yanina Galeano, capacitadora del taller de San Pedro, uno de los primeros desde el inicio del programa, y de los 12 que se realizaron este año. “El compañerismo, la amistad, yo creo que eso se rescata en todos los talleres de Cine Joven Comunitario, y la responsabilidad que tienen les jóvenes con la participación en el taller…” agregó.

En Puerto Iguazú este año el taller de CJC se realizó por primera vez: “Los jóvenes que participaron quedaron con ganas de seguir haciendo producciones y hay mucha gente interesada en transitar esta experiencia. Me siento inmensamente afortunado por haber formado parte de este proyecto” señaló su tallerista Sergio Zalazar, quien valoró esta primera experiencia del cine comunitario en la localidad.

Carlos Solís, tallerista en Leandro N. Alem, comentó que “para mí fue un nuevo despertar en lo audiovisual, ya que hacía mucho tiempo no trabajaba en el rubro. Me encontré con un equipo de chiques muy comprometidxs y dispuestos a darlo todo”. Y destacó que “Las palabras que me marcaron fueron compañerismo, talento, respeto, compromiso, empuje, humildad. Realmente me tocó trabajar con personas que son un mimo al corazón, estudiantes que se hicieron amigues”.

Junto a Puerto Iguazú, Leandro N. Alem y San Pedro, el taller se desarrolló también en Garuhapé, Puerto Rico, Dos de Mayo, Aristóbulo del Valle, Eldorado, Oberá, Posadas, Puerto Piray y San José. En cada localidad, los y las jóvenes trabajaron íntegramente en todas las etapas de realización -preproducción, producción y postproducción- y también, junto a sus talleristas, los presentaron en sus comunidades.

Araceli Nascimento, integrante del taller de Leandro N. Alem, contó que lo que más le gustó de hacer un cortometraje fue la experiencia que recibieron, ya que “es una gran oportunidad para los jóvenes que nos gusta lo audiovisual, nos dan una gran oportunidad de aprender y también de nosotros poder mostrar lo que sabemos y de lo mucho que podemos hacer. Todo lo que aprendemos en esos meses es tan útil que nos servirá en un futuro para poder entrar al mundo audiovisual, también participar en el cortometraje a mi me gustó un montón”. El corto que realizaron se llama “La piedra maldita”, y el día de la presentación se sintió muy nerviosa por los comentarios que podrían recibir de los espectadores, pero todo fue muy bien: “a las personas les gustó mucho el cortometraje y nos dieron comentarios muy positivos”, dijo.

La producción de las y los jóvenes de Puerto Iguazú se llama “Escarbando en la tierra”, que estrenaron muy emocionados en el anfiteatro Ramón Ayala, lugar emblemático de la ciudad, ante gran cantidad de público. “A partir del taller, los integrantes formaron un colectivo audiovisual que se llama “Montecito verde” y ya están planificando su próximo audiovisual”, destacó Zalazar.

“Al presentar nuestro corto a la comunidad, lo que sentí, en primer lugar, es orgullo, porque mirando lo que hicimos dio frutos, todos nuestros viajes, nuestra caminata, nuestro tiempo, porque además de querer ir es tener perseverancia, ir constantemente, participar, hablar, charlar, estar” mencionó Diego Paredes, integrante del taller de San Pedro, que realizaron el cortometraje “Tu crueldad no es mi diversión”, y agregó: “Otra cosa, la verdad me sentí muy feliz de poder mostrar nuestro corto a la comunidad, y tratar de concientizar a las personas. No digo que le vamos a cambiar totalmente, pero, si algún día una persona que haya visto nuestro cortometraje ve un tipo de maltrato animal hacia cualquier animal, ya sea gallo, perro, gato, lo que sea, que intente pararlo, o que intente hablar con la persona”.

A su vez, Samay Cox, compañero de Paredes, destacó que lo que más le gustó fue toda la idea de hacer un cortometraje, recordando su primera experiencia de chico al hacer unas filmaciones improvisadas junto a su tío. “Eso fue hace un montón y era muy chico, y es muy cool, muy lindo, ahora sé cosas como, si bien no es la mayor producción de todo el mundo, es bueno hacerlo como ya en serio, el corto fue divertido de hacer, y espero poder seguir”, expresó.

Sobre la proyección del corto en el barrio de San Pedro donde sucedió el taller, Galeano indicó que “fue muy importante porque se acercaron les vecines con sus silletas, con sus mates, con su tereré, a esa tarde tan calurosa… vimos todo ese movimiento de gente que se acercaba de a poquito, con timidez a ver qué pasa”. Y destacó la importancia de poder contar con el Cine Móvil, “porque la verdad los jóvenes no conocen el cine, no tienen acceso al cine muchos de los jóvenes y los vecinos también, así que eso fue muy valioso, muy importante”.

Los cortometrajes que se desarrollaron en todas las localidades abordaron temáticas elegidas por las y los integrantes, propias de sus comunidades y sus intereses personales, en un proceso de intercambio de ideas, indagación sobre sus barrios y creación colectiva. “Una crisis anunciada” de Aristóbulo del Valle; “Tealera. El secadero”, de Dos de Mayo; “El abismo” de Oberá; “Trans parente”, de Posadas, “Francisco, el guardián invisible”, de Puerto Piray; “Pastelitos”, de Puerto Rico; y “La supremacía del Freestyle”, de Garuhapé, son los nombres de las demás producciones comunitarias misioneras que se realizaron durante este año en los talleres del CJC.

Respecto a qué destaca de esta sexta edición, Verónica Fulquet, responsable del área de Producción Comunitaria y de los talleres de CJC, expresó que “Valoro muchísimo el compromiso de les talleristas para mantener al grupo unido y cumplir con todos los objetivos, en un año incierto donde se deben construir nuevas estructuras post pandemia. Por el acompañamiento tanto de talleristas como jóvenes alumnes, participando de diferentes conversatorios y presentando su material en distintos festivales”. Señaló que 2021 fue un año de mucha exhibición en la provincia a través de las salas que cada municipio compartió para el cierre, o mediante el Cine Móvil en los barrios y en las escuelas, en la pantalla de Tv por Canal 6, y en el resto del país y en Brasil a través de festivales nacionales e internacionales. “Hemos participado en el Festival Invicines de Córdoba; en el Festival Interbarrial Audiovisual FIBAV, de Buenos Aires; en el Festival de Cine Rural, de Corrientes; en el Festival de Cine Independiente FECIC, de Claypole -Buenos Aires-; y en el Cidade Cinematográfica de la ciudad de Três Passos, en Rio Grande do Sul, Brasil”, resaltó. A su vez, indicó que participaron de entrevistas para la sección de Cine Joven Comunitario del programa de Tv “Hablemos de Cine”, que se emite por canal 6, e integran la Red argentina de Cine Comunitario RACC. “Un año de expansión y de enraizamiento del cine comunitario, donde el semillero va creciendo y ofreciendo sus frutos”, finalizó.

El programa Cine Joven Comunitario es organizado por el IAAviM, a través del área de Producción Comunitaria, con el apoyo del Consejo Federal de Inversiones, y se desarrolla articuladamente con municipios, espacios culturales y escuelas de la provincia.