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El Gobierno asegura que la compra de alimentos alcanza para abastecer la demanda

En el marco de la expansión de la pandemia, sin duda uno de los mayores escollos que tuvo que enfrentar hasta ahora la gestión de Alberto Fernández fue la compra de alimentos con sobreprecios desde el Ministerio de Desarrollo Social, que derivó en 15 renuncias.

En este marco, la cartera que conduce Daniel Arroyo está recomponiendo su sistema de compras, aunque no sin complicaciones. Luego de convocar a los productores de alimentos a participar de un nuevo proceso de compras acorde al esquema de “precios máximos”, los primeros resultados de estos llamados no llegaron a cubrir las cantidades requeridas.

En diálogo con Ámbito, Gustavo Aguilera, el nuevo Subsecretario de Asistencia Crítica dentro del ministerio, dijo que la entrega de alimentos se está “regularizando”. “Con lo que está entrando y lo que seguiremos licitando vamos a estar bien, no veo grandes inconvenientes más allá de la logística”, aclaró.

El dirigente oriundo de San Fernando, que había sido designado a comienzos de año en la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), pasó a las filas de Desarrollo Social luego de los sobreprecios, remarcó que si bien los resultados de las primeras compras no fueron los que buscaban, no le parecen un “mal resultado”.

Periodista: ¿Cómo lo recibieron en Desarrollo Social?

Gustavo Aguilera: Con mucho trabajo e intensidad, pero hay una idea clara de hacia dónde ir, y eso ayuda mucho. Es un trabajo intenso que requiere poner mucha pasión, cabeza y corazón, porque tenés que sentir las cosas para darle la importancia que tienen.

P.: ¿Cómo resultó la recomposición del sistema de compras luego de los sobreprecios?

G. A.: El proceso de contención social que estamos llevando adelante es mucho más que compras. Por indicación de Alberto Fernández y de Daniel Arroyo estamos caminando bastante el territorio y hablando con organizaciones, con curas villeros e intendentes, tratando de ver qué es lo que necesitan. La pandemia es algo nuevo que se suma a una situación dramática que ya viene del año pasado, de cuatro años de gestión de Mauricio Macri, que dejó los depósitos de Desarrollo Social vacíos en su momento. Entonces es una combinación de crisis económica, depósitos vacíos y ahora, esta pandemia.

P.: ¿Y cómo es el proceso para recuperarse en este escenario?

G. A.: El ministro impulsó varias medidas, una de las más importantes es sin duda la tarjeta Alimentar. Tenemos dos depósitos centrales, uno en Tafí del Valle (Tucumán) y otro en Villa Martelli (Buenos Aires), con una cantidad importante de alimentos para distintas organizaciones, y allí se están regularizando las entregas. En paralelo a esto, se inició un proceso de compras, a través del sistema ComprAR, y tengo una mirada positiva al respecto, pues se ofertaron 5 millones de alimentos, sobre 12 millones. No recuerdo una licitación con tanta cantidad de alimentos en Argentina y la oferta no es lo que buscábamos pero está bien, ayuda y acompaña, y va a permitir seguir con la entrega de alimentos que estaba programada. La semana que viene se abre otra licitación de emergencia por Covid-19, incorporando más productos aprobados por los nutricionistas, para su repartición.

P.: Dijo que el resultado no es lo que “buscaban”, ¿qué buscaban?

G. A.: Se licitó con un tope de casi 12 millones de alimentos, 1.700.00 por cada renglón. Se hizo en forma novedosa y transparente por sistema de precios mayorista, donde se invitó a centenares de productores a que participen, y ofertaron 5 millones de productos. En un contexto de pandemia, aumento de la demanda y depósitos vacíos que dejó Macri, no me parece un mal resultado. En términos operativos estamos regularizando la entrega de alimentos, y con lo que se está entrando más lo que seguiremos licitando entendemos que vamos a estar bien, no veo grandes inconvenientes más allá de la logística, porque no se puede entregar todo junto. También por orden de Arroyo implementamos otras herramientas, e hicimos en este sentido una orden de compra a la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) para comprar alimentos frescos como verduras y hortalizas, y a su vez favorecer a las economías regionales

P.: ¿Hay posibilidad de que se expandan en términos logísticos, de incorporar más depósitos en otras regiones?

G. A.: Hay que incrementar, sabemos que a veces no alcanza, pero también estamos haciendo mucho. Yo entiendo la necesidad de la gente, pero es importante que sepan que no estamos de brazos cruzados. Además de un depósito vacío heredamos muchas deudas a proveedores. Nadie puede decir que no está recibiendo alimentos de las organizaciones que estaban incluidas. Pueden decir que no les gusta, que lleguen más temprano o más tarde, pero no que no están recibiendo.

P.: Hay licitaciones que han quedado desiertas. Son muchos los productores que prefieren vender a privados, ¿cree que hay algún otro motivo para esto? ¿Cómo se puede solucionar?

G. A.: Ese puede ser un motivo. En algunos casos vamos a pedir que se puedan adaptar los precios, para que se incorporen a la discusión. Tanto el Presidente como el ministro Arroyo están hablando con productores e invitándolos a participar. Me parece que lo importante es que se trata de un proceso transparente, abierto a todo el mundo, que tiene ese límite que es el del precio mayorista. Hay un equipo del Ministerio que está hablando con harineros y arroceros para avanzar en una mesa de diálogo. También se habilitó a que productores puedan participar con menores cantidades de alimentos, con lo cual eso abre la puerta a pequeños productores.

P.: Entiendo que escapa a las potestades de Desarrollo Social pero, si los productores quisieran discutir los precios máximos, ¿sería una opción viable?

G. A.: Eso ya no tiene que ver con nosotros sino con Economía y Producción, si a ellos les parece bien, a nosotros también.

P.: Recorre mucho el territorio, ¿cuáles son las principales problemáticas que identifica?

G. A.: Lo que hay es, por un lado, que la gente siempre necesita más, pero hay un clima no de tensión social sino de ansiedad y necesidad, hasta de angustia psicológica.

P.: Y respecto a los intendentes, ¿cómo vienen las transferencias a los municipios?

G. A.: Están aceitadas, hemos dado una cantidad importante de subsidios, ahora viene una segunda etapa. Estamos trabajando juntos en la contención social.

P: ¿Qué opina de las críticas de Juan Grabois a la repartición de alimentos?

A. G.: Creo que es un análisis general el que hace, no una crítica personal hacia nadie. Él sabe que estamos trabajando fuertemente en eso y que nos estamos ocupando. Sabe que estamos haciendo mucho.

Fuente: Ámbito.

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