SEGUINOS

Sociedad

El robo de identidad y el uso de los datos que dejamos en Internet

José María Gómez, asesor de Marketing Digital, enumeró algunos de los riesgos y las problemáticas que surgen a partir de la navegación despreocupada en Internet, tales como el robo de identidad, el grooming y el uso de datos en la inteligencia artificial.

“El riesgo mayor lo tienen los adultos porque, en general, se suplantan identidades para hacer robos de tarjetas de crédito, cuentas bancarias, préstamos, entre otros. En los niños el riesgo está en el grooming, que usen tu información para venderla, porque la pedofilia y la pornografía infantil están a la orden del día en Internet”, explicó Gómez.

En este sentido, habló sobre el uso de las redes sociales en los más pequeños. Las plataformas piden una “mayoría” de edad para poder registrarte como usuario -13 en Instagram, 14 en Facebook-, por lo que gran parte de los niños cambia su edad para poder tener una cuenta.

“Esas conductas también son importantes que los padres se pongan firmes en no permitirles mentir sobre su edad. Esas micro-conductas en el largo plazo pueden ser muy perjudiciales”, señaló.

En tanto, “en la suplantación de identidad el riesgo tenemos todos por igual”. “Muchos por ahí descansamos en que no conocemos a nadie que le haya pasado entonces no me preocupo tanto”, el cual es un pensamiento erróneo.

Compartir datos en tiempo real

“No es necesario compartir al nivel que estamos compartiendo hoy nuestra información. El tema de compartir datos en tiempo real, que es un poco lo que terminan influyendo las aplicaciones para que hagamos es que, por ejemplo, la gente comparte cuando se va de vacaciones que está en un aeropuerto y ahí le está diciendo a la gente «mi casa está vacía»”, apuntó Gómez.

Al respecto, remarcó que “hay muchas formas de estar cubiertos”.

“No es necesario estar publicando las fotos de los chicos, que todo el mundo lo hace. Muchos padres tienen como fotos de sus hijos en el perfil de sus redes sociales y están dando la foto de sus hijos para que cualquier delincuente la publique en cualquier sitio web”, resaltó.

En este sentido, expresó que “hay que ser un poquito más consciente del uso que le pueden dar los malos a toda la información que publicamos”.

El umbral entre lo bueno y lo malo

En cuestiones de seguridad, el asesor de Marketing Digital dijo: “Por ahí tenemos tantas cosas que hacer en el día a día que no nos detenemos a ver porqué todo el mundo recomienda que cambies la contraseña. No lo hacen porque sí, no ganan nada con que uno cambie la contraseña”. A lo que continuó agregando que “hay que empezar a entender que todos los profesionales que dan consejos de seguridad tienen un sentido y no son tan complejos”.

“Lo mismo que validar que una noticia sera verosímil o no antes de compartirla. La gente comparte graciosamente en las redes sociales y encima se pone a discutir sobre eso en vez de ir a sitios de noticias que sean reconocidos”, comparó.

En la misma línea, apuntó: “Ese trabajo de validar la información es tan fácil como entrar a medios reales y, si no está publicado, es raro que sea cierto. También entender que uno de los mecanismos de persuasión para lograrlo es el discurso de «esto es lo que los medios no quieren que sepas», son mecanismos demasiado sencillos donde muchísima gente cae”.

“Si no tenes ganas de gastar 10 segundos para validar, por lo menos no lo compartamos. Eso sería una buena costumbre a tener, que influye sobre la seguridad y la desinformación”, recomendó Gómez.

Por otra parte, señaló que “estamos en manos de monopolios que, por primera vez, los usuarios no se quejan. Descargamos una aplicación y nos pide acceso a contactos, ubicación, entre otras cosas y le damos permiso”.

En referencia a las nuevas tecnologías, como las de reconocimiento facial, dijo que “estamos entre todos alimentando a una inteligencia artificial para que nos pueda reconocer super fácil”.

“Hay información que se sube en tiempo real a la nube y que queda disponible para un montón de empresas que nunca vamos a saber las intenciones reales. Por ende, el uso responsable está en función de entender porqué lo estamos haciendo, si es necesario y si realmente ganamos algo”, subrayó el profesional.

Desde una postura optimista, Gómez expresó: “Yo creo que vamos en camino a tener un poco más de consciencia. Hay momentos en que te empieza a dar miedito la computadora como cuando te muestra cosas que no le dijiste a nadie. Básicamente porque te sentís expuesto y ahí es como que uno se siente un poco invadido y empieza a tomar consciencia”.

“El problema es que se nos pasa rápido, a los 40 minutos nos olvidamos de eso y seguimos otra vez normalmente. Yo creo que con el tiempo vamos a tomar consciencia”, agregó.

Además, destacó que “es importante que los medios, los padres y los docentes hablemos de estos temas y entendamos cómo funciona la tecnología”.

Descargar Semanario Seis PáginasDescargar Semanario Seis Páginas


-