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El Senado sancionará el Presupuesto 2021

Con una mayoría absoluta gracias a votos propios y las adhesiones del Frente Renovador Misionero y de Juntos Somos Río Negro, el kirchnerismo sancionará hoy su primer plan económico real: el Presupuesto 2021.

La ley de gastos para el año próximo contempla una inflación del 29%, dólar promedio de $102,4, déficit fiscal de 4,5% del Producto Bruto Interno (PBI), y una emisión prevista de más del 50% para “paliar” la falta de recursos propios.

Una de las grandes preocupaciones de la oposición, que se dividiría entre abstenciones y rechazos -no se descartan sorpresas, como ocurrió en Diputados con jujeños que responden al gobernador radical, Gerardo Morales-, es que el Presupuesto 2021 no contempla partidas para la pandemia del coronavirus, más allá de las negociaciones y fondos para eventuales vacunas. El antikirchnerismo también reclamará la demora del combo de reformas jubilatoria y tributaria, más el nuevo Consenso Fiscal -frenar la baja de impuestos provinciales- ante la inminente sanción de la ley de gastos.

Días atrás, la Oficina de Presupuesto del Congreso -clave e inobjetable en cuanto a sus documentos- informó que “en lo que se refiere a los gastos, las incorporaciones introducidas” en Diputados “suponen un aumento de gastos que alcanza los $260.564 millones, equivalente al 0,7% del PIB”. En esa línea, detalló: “Se destacan con el 93,7% del total ($244.229 millones) la incorporación de 406 nuevas obras con incidencia en ejercicios futuros, que se suman a las 507 obras estimadas por el Poder Ejecutivo Nacional en el proyecto de presupuesto elevado al Congreso”. Las famosas planillas de la “felicidad” para conseguir votos.

Además, la OPC explicó que la Cámara baja “introdujo dos aspectos novedosos relacionados con el financiamiento de los nuevos gastos propuestos”, y agregó: “Por un lado, en el artículo 88, se propone no sólo un aumento de partidas presupuestarias para determinados programas, sino también los créditos que deben disminuirse para financiar dicho aumento. Por el otro, en el artículo 11, referido a la autorización de compromisos de ejercicios futuros para la ejecución de proyectos y adquisición de bienes, se incluye una cláusula que faculta al jefe de Gabinete a efectuar las compensaciones necesarias para que los incrementos en los montos asignados a las nuevas obras se financien con disminuciones de otros créditos aprobados”.

Al cierre de esta edición, Diputados continuaba con una sesión empujada por el kirchnerismo, tras haber dejado sin quorum un encuentro en el recinto pedido por Juntos por el Cambio, que solicitaba debatir sobre la emergencia del sistema educativo nacional en todos los niveles, la libre circulación interprovincial, la reapertura del aeropuerto de El Palomar, toma de tierras, destrucción de silobolsas, y violación de los Derechos Humanos en Venezuela, entre otras cuestiones.

En la segunda sesión -la que tuvo quorum-, el aliado oficialista Luis Di Giacomo (Juntos Somos Río Negro) generó un fuerte cruce entre kirchnerismo y macrismo al activar un apartamiento del reglamento para discutir la suspensión de las PASO, tema que circula en despachos de Casa Rosada y de gobernaciones.

Más temprano, en la reunión de Labor Parlamentaria, los bloques habían acordado no realizar este tipo de movimientos. Sin embargo, Di Giacomo lanzó el tema y luego abandonó su postura tras un pedido del oficialismo y la oposición. El cruce entre el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, y el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Mario Negri, fue más una consecuencia de la asidua comunicación paralela que realiza el primero con su amigo y titular del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, a quien se lo espera mucho más que a otras personas para votar, y a quien también se le permite hacerlo desde cualquier lugar en el recinto, como ocurrió en otras ocasiones desde el inicio del trabajo virtual.

La pata de Juntos Somos Río Negro en el Senado y exgobernador, Alberto Weretilneck, presentó ayer un proyecto que establece un plazo de cinco años de duración para el procurador general -jefe de fiscales- y defensor general, con posibilidad de reelección por un único período consecutivo, y que las designaciones sean por una mayoría absoluta. También pretende modificar el mecanismo de remoción en ambos casos. Todo es mirado con buenos ojos por el kirchnerismo.

El diputado Alfredo Schiavoni (PRO) estalló de furia durante la sesión y alertó a su bloque por la extensión de la toma de tierras, esta vez, en Misiones. La lupa está enfocada en la localidad de Wanda (Iguazú) y en el poder político del Frente Renovador, aliado del kirchnerismo en el Congreso. Por caso, el exgobernador Maurice Closs es miembro activo del bloque cristinista en el Senado y un defensor a rajatabla de la Casa Rosada.

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