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El Soberbio: Padres reclaman agua segura en Escuela 785

El Soberbio: Padres reclaman agua segura en Escuela 785

En la Picada 2 de Abril, Colonia La Flor, de la localidad de El Soberbio está ubicada la Escuela 785, cuya comunidad educativa reclama desde el 2015. “Nunca nos quedamos quietos, peleamos desde el 2015 cuando se rompió la bomba, en el 2018 conseguimos que traigan otra; pero desde hace dos que no anda”. explicó Pablo Cardozo, quien tiene dos hijas de 11 ty 7 años que van a la escuela.

Los padres plantearon su inquietud al diputado Martín Sereno, y el dirigente local, Richard Schwart, ambos del Frente Popular Agrario y Social, preocupados porque no quieren seguir padeciendo esta falta el próximo año lectivo. y

De la cantidad de alumnos y alumnas, más de 60 caminan más de ocho kilómetros desde sus chacras para llegar al establecimiento. Los docentes hicieron los planteos correspondientes y ante la falta de solución la directora interina, Ana Oviedo junto a algunos padres, hicieron un pozo artesanal; pero el agua que obtuvieron no es apta para consumo humano.

“A todos los habitantes de la Picada cuyos hijos e hijas concurren a esa escuela les da miedo el riesgo para la salud que representa este grave déficit, y expresan que se sienten discriminados ante la enorme diferencia con las escuelas de las grandes ciudades donde a veces también ocurre esta situación, pero se resuelve ante los primeros reclamos.

“Es indignante que el esfuerzo de una comunidad entera para acceder a la educación, no obtenga respuesta por parte de los estamentos del Estado provincial”, destacó Sereno.

“Seguimos peleando para tener agua sana”

Cardozo añadió que “los padres llevamos bidones para la preparación de la leche de la gurisada, porque el comedor sin agua no puede funcionar”.

La docente estuvo en Posadas con el mismo reclamo. “Este año ya está prácticamente perdido; pero nos preocupa que comiencen las clases el año que viene sin que tengamos alguna solución. Además en la provincia está el problema del dengue y del coronavirus y necesitamos el agua”, subrayó Oviedo.

Los chicos y chicas se arreglan llevando botellas para su consumo; pero con las altas temperaturas es insuficiente. Y el agua del pozo no se puede consumir, sólo sirve para los baños.

Sin agua la escuela se convierte en un foco infeccioso

Carlos Schulz reside en la Picada 2 de Abril, su hija concurre al establecimiento escolar, y apoya el reclamo por agua potable porque la necesidad de la comunidad es urgente.

“Cuando uno lo cuenta, a mucha gente les parece insólito que una escuela no tenga agua, porque es como que se transformara en un foco infeccioso, porque sin agua no puede haber higiene personal ni manera de limpiar el lugar”, indica.

Esta familia vive cerca del establecimiento y sufre la carencia del líquido vital también en su casa, es decir que el problema se extiende al resto de la colonia.

“Necesitamos que se arregle la bomba del pozo perforado que sirva para la escuela y para nuestros hijos”.

La directora interina hizo el último pedido por escrito a mediados de octubre a la Coordinación y Ejecución de Programas y Proyectos Especiales del CGE, a cargo de Ismael Longarzo.

“Todas las familias necesitamos contar con agua sana. Mi hija tiene 14 años, pero yo viví la época en que había agua segura. Estamos acá desde que se abrió la primera escuelita en la que mi papá fue un gran batallador”, dice.

Y agrega: “Los responsables de solucionar esto tendrían que venir hasta acá y ver nuestra realidad, porque siempre se habla de la igualdad; dignidad e inclusión como dijo el Gobernador; pero nosotros en esta Picada no estamos en iguales condiciones que en otros lugares”, se quejaron padres de alumnas.

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