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Justicia

Empezó en Eldorado el juicio a un dúo que masacró al cuidador de una chacra en medio de un asalto

Este lunes empezó en Eldorado el juicio oral y público a Luis Da Silva Zanella (o Sanella) y Rogerio Da Silva Vargas, acusados de un brutal asesinato ocurrido en la zona de Dos Hermanas, Bernardo de Irigoyen, el 28 de julio de 2017. Ambos están acusados del delito de “homicidio calificado”, por lo que podrían recibir la prisión perpetua.

En la primera audiencia, los sospechosos se abstuvieron de declarar, luego de escuchar el hecho que se les adjudica y que fue detallado de la siguiente manera:
“Estimativamente, entre las 19 y las 22 del viernes 28 de Julio de 2017, los imputados y una tercera persona de sexo masculino no habida, descrito como de unos 20 años, delgado, de cabellos marrones oscuros, de tez blanca, de unos 1,75 metros de altura, con acento portugués, se hicieron presentes en la vivienda ocupada por Ángel Márquez, donde por causas no establecidas y utilizando un machete marca Sirirí Incolma 31 B y un cuchillo tipo puñal, con cabo símil madera, sin marca visible, con hoja metálica de 22 cm. de longitud, procedieron en el interior de la vivienda a agredirlo violentamente con el propósito de quitarle la vida (no pudiéndose determinar qué acciones específicas emprendió cada uno de ellos), asestándole múltiple cortes, que le produjeron heridas cortantes y penetrantes en un número de 12 en región de cráneo y cara, 11 en región dorsal, 11 en el tórax, 10 en miembro superior derecho, 1 en miembro superior izquierdo, 1 en miembro inferior derecho (rodilla) y 1 en miembro inferior izquierdo, con destrucción además de tabique nasal, cavidad orbitaria izquierda y macizo facial superior e inferior”.

Márquez, quien desde el mes de mayo de 2017 se desempeñaba como cuidador de la propiedad de Juan Francisco Brisota Bueno, sita en los Lotes Nº 3 y Nº 4 de la Colonia Itatí, fue masacrado.

“Antes de cometer el hecho investigado, siendo estimativamente las 15, los imputados hicieron presentes en la chacra de una persona conocida como “El Porteño”, sita en Colonia Itatí, Paraje Pinares, próxima a la chacra de “El Alemán”, en la que se encontraba el menor Ezequiel D.S.. Una vez allí comieron, bebieron caipiriña y fumaron presumiblemente alguna sustancia alucinógena. En determinado momento, Da Silva Vargas le habría interrogado al adolescente respecto a si Márquez poseía armas de fuego y dinero. Ezequiel les confió que arma de fuego sí poseía. A eso de las 19, los tres visitantes se retiraron con dirección a la cancha de carrera de caballos siendo acompañados hasta allí por el jovencito”, detalla el auto de elevación a juicio sobre lo que sucedió antes del crimen y que ilustra las intenciones del trío (uno de los integrantes nunca fue ubicado).

Ezequiel volvió a tener noticias de los Da Silva a eso de las 22. Fue Luis quien lo fue a buscar para entregarle una faca y un machete. Le ordenó que los guardara y que no dijera nada de su procedencia o el chico y su madre lo pagarían con su vida.
Después el trío huyó. Se hizo conducir por un vecino en auto hasta la zona urbana de Irigoyen. Allí precisamente cayeron los Da Silva, cuando pretendían cruzar al Brasil por un paso no habilitado. Ofrecieron tenaz resistencia a la Policía, pero igual terminaron entre rejas. De su cómplice nunca más se supo nada.

Pericia genética mediante, se determinó que el cuchillo tipo puñal que le habían ordenado al adolescente que guardara poseía fluidos biológicos correspondientes a Márquez, con una posibilidad de coincidencia superior al 99,99%, según el cotejo de ADN.

Para primer día de debate también estaba previsto que declararan los primeros testigos, pero tres de ellos no se presentaron a declarar. Se estima que este martes, en la continuidad del proceso, puedan hacerlo.

El Tribunal está presidido por Ángel Atilio León e integrado además por Lyda Gallardo y Eduardo Jourdan.

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