SEGUINOS

POLICIALES

En Bonpland, el fuego rodeó la casa de una productora, pero bomberos y policías evitaron una tragedia

Drama, tensión, heroísmo y mucha preocupación se viven por estas horas en Misiones con los incendios forestales. El subcomisario Luis Flores, vocero de la Unidad Regional VI “Alem” de la Policía, contó cómo es el panorama en su zona. “En Bonpland, este miércoles por la madrugada, el fuego rodeó la casa de una señora de 68 años, en la colonia. Concentramos el esfuerzo, con el camión hidrante, con la mochila, con ramas, con lo que había y se pudo salvar la vivienda. Ella lloraba porque temía perder todo. Fue un gran sacrificio, pero el fuego no llegó a la construcción”, fue lo primero que dijo para que se entienda la magnitud del problema.

“Doce localidades abarcan nuestra jurisdicción. Hace tres días estamos trabajando de manera intensa. Los incendios más grandes empezaron en la zona de Bonpland, donde ardieron 120 hectáreas, entre pinos, malezales y monte”, precisó.

Flores contó: “Hemos trabajado en conjunto con bomberos voluntarios de Santa Ana y Alem, ante quienes uno tiene que sacarse el sombrero, porque tienen esa buena predisposición en todo momento. Estuvimos codo a codo”.

“El martes a las 4 logramos controlar el fuego en esa zona y a las 11 comenzó el viento de nuevo y arrancó otro foco ígneo, en la zona de San Javier, en cercanías del Regimiento de Infantería, sobre la ruta provincial 4 y costera 2. Allí se quemaron 15 hectáreas. Además, en el basural municipal empezó otro siniestro”, añadió.

El subcomisario apuntó que “a los que mencioné sumo también al Ejército Argentino, del Regimiento de Infantería 9, con poco más de 400 hombres, camiones y agua. También Prefectura está trabajando”.
“Ardieron 8 hectáreas de pino, especie que es altamente combustible y genera llamas altas. Hay un riesgo grande para todo el personal que trabaja”, comentó.

Precisó también lo sucedido en Caá Yarí: “En el límite con Almafuerte, unas 300 hectáreas se quemaron entre pino, yerba, malezal y montes. Allí siguen trabajando, pero el viento y la sequía nos juegan en contra. Es un esfuerzo enorme el que se está haciendo”.

“Tenemos un trabajo intensivo en el año con las zonas rurales. Eso nos sirvió, gracias a los contactos tenemos información de quiénes tienen tractores o mejor acceso al agua para ayudar en estos momentos. Y esos productores acuden con la mejor predisposición, porque no quieren tener más pérdidas en 2020 donde la falta de lluvia ya causó enormes perjuicios”, remató el vocero de la URVI.

Descargar Semanario Seis Páginas
-