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En Puerto Rico vecinos dicen reclamar un puente aéreo desde hace 35 años sobre la ruta nacional 12

En el barrio San Antonio, de la Colonia San Alberto de la localidad de Puerto Rico, más de 60 familias viven “con la desesperación de no contar con un puente que evite accidentes y salve vidas”. Esta problema que tanto les preocupa y por el que reclaman lleva 35 años, cuando murió la primera persona atropellada por un auto, y así no pasa un año sin que haya accidentes algunos con víctimas fatales.
“Para ir a la escuela tienen que cruzar la ruta, es una curva muy complicada, el último episodio ocurrió a fines del ciclo lectivo del año pasado, donde atropellaron a una madre de 22 años que venía con su hijo del jardín, y a raíz del impacto, tuvieron que amputarle una pierna”, relató el diputados del Pays Martín Sereno.
Falta de atención en la salud de la población
Las familias también se sienten abandonados por falta de un CAPS, ya que los hospitales cercanos que son los de Puerto Rico y Garuhapé, están desbordados y la atención es deficiente.
“Cada vez que los vecinos necesitan turnos, tienen a ir a las dos de la mañana, hacen una fila interminable y a las siete, cuando llega el médico, les dicen que no hay más turnos. Básicamente esto pasa en todos los municipios; pero a tantos años de administración renovadora, debería solucionarse”, cuestiona el diputado Martín Sereno (Partido Agrario y Social) que estuvo en el barrio y se reunió con las familias.
Dos generaciones de estudiantes sin el puente
Casi todos los que participaron en la reunión que se hizo en la colonia, tuvieron algún miembro de sus familias atropellados, sobre todo con los chicos cuando iban o volvían de la escuela, porque es una zona de la Ruta 12, donde los automovilistas imprimen mucha velocidad; la ruta no está señalizada ni tampoco va la policía a hacer operativos.
Los vecinos quieren un puente aéreo, y el primer reclamo data de hace 35 años. Es decir que ya van dos generaciones de estudiantes reclamando, y las autoridades de la Dirección Provincial de Vialidad hacen caso omiso, aún cuando todos los años hay uno o dos accidentes, y con muertos y lesionados. Es tan grande el trauma de esa gente que los chicos cuando escuchan el ruido de un camión, se asustan mucho, o cuando escuchan una ambulancia, enseguida piensan que se accidentó alguno de ellos, una locura total”, remarca el legislador.
Una de las madres, Isabel Gaona, cuenta que hace 22 años, a su hijo, Diego Gaona también lo atropellaron en esa curva. En ese momento tenía 11 años, hoy tiene 33. Y hace 35 años murió Aníbal Beloso y desde ese momento reclaman la construcción del puente aéreo. Pasó mucho tiempo, y no hacerlo implica que cada año tengan una nueva víctima.“Mis hijos conviven con el trauma del accidente”

Roberto Alves también sufrió en carne propia, y en la de su familia el riesgo que denuncian todos por la falta del puente en esa curva tan peligrosa. “Mi esposa Juana y uno de mis hijos, Rodrigo, volvían del jardín y los atropelló un auto. Fue muy terrible, fueron derivados al Hospital de Eldorado, sufrieron muchos golpes internos, y mi esposa perdió una pierna. Mis tres hijos no se olvidan más, conviven con ese trauma.
“Exigimos a las autoridades que construyan un puente aéreo, o un túnel. Hablamos con la directora de la escuela y nos dijeron que la Vialidad Provincial no quiere hacer el puente porque está previsto una autopista. El tema es cuándo harán esa obra.

“Además, nosotros vivimos en na casa casi pegada a la orilla y necesitamos un camino cerca porque  también es muy peligroso estar tan al borde del asfalto”, se quejó Alves.

Un mejor acceso a la escuela provincial
Perla Portillo, es otra de las mujeres que se congregaron en la reunión para manifestar las inquietudes y las necesidades del barrio San Antonio, y todos coinciden en la necesidad puente, entre otras muchas necesidades.

“Nuestro proyecto en el grupo del barrio es tener un mejor acceso a la Escuela Provincial Común 222, porque tuvimos muchos accidentes, y también pedimos ayuda para los chicos del barrio mayormente, porque somos muchas las necesitados. El intendente, Federico Neis no nos da respuestas; hicimos varias movidas para que se acerque a nuestro barrio  y nos escuche; pero no viene, ahora cuando quiera el voto seguro que aparece, y después nos dejan de lado. También nos juntamos con los maestros que nos ayudaron a reclamar; pero hasta ahora no pasa nada”.
La mujer agregó que se sienten “humillados” con la actitud del jefe comunal, porque “pareciera que somos muy pobres para ellos y no merecemos atención. Sin embargo somos todos seres humanos, yo tengo hijas, pienso en su futuro, quiero que estudien, que no pierda el entusiasmo de ir a la escuela, porque los chicos merecen progresar aunque provengan de la colonia o de los pueblos, sin embargo no tenemos apoyo. Somos humildes; pero gente de buen corazón; somos un barrio muy unido, y queremos salir adelante más allá del abandono de este gobierno”, afirmó.

Accidentes con secuelas graves

Otro de los vecinos,  Lorenzo Meza, es un abuelo que tiene los mismos temores que las madres preocupadas por la falta de puente, al verse obligado a cruzar la ruta, que es muy peligroso, inclusive fue testigo de accidentes, y lleva mucho tiempo viviendo en el barrio.
“Nos hace falta un puente peatonal no solo para que pasen los chicos, sino todos los que vivimos en esta colonia, porque ya hubo accidentes en varias oportunidades, hay gente que quedó mutilada por exponerse al cruce peligroso, y porque además tampoco los automovilistas respetan la velocidad.
En horario en que los chicos tienen que cruzar, es donde se observa que los vehículos van a más velocidad, y también es el horario en que la gente sale de trabaja. Hicimos un montón de pedidos y nunca tuvimos respuesta. Yo tuve hijos y ahora nietos que van a la escuela, y el problema continúa. Esto es abandono del Estado”, enfatiza.
 
“Todos los años tenemos que lamentar una vida”
Margarita Ávalos, integra un grupo de madres y padres que trabajan en la capilla del barrio, y realizan actividades comunitarias permanentemente. “Ella nos contaba acerca de algunas necesidades históricas del barrio, y digo históricas porque haciendo un repaso en la charla con los vecinos, me contaban que hubo varias muertes, heridos en los accidentes, personas  que quedaron con discapacidades.
El tema es que en el barrio no cuentan con una escuela cerca y a la que deben concurrir los chicos, queda del otro lado de la ruta, y tienen que atravesar la denominada curva Espíndola, que es muy peligrosa, donde se generaron los accidentes con víctimas fatales”, detalló el diputado del Pays.
Este problema lo sufren más de 60 familias: la de San Alberto, Colonia y Puerto, y la escuela está en el medio, o sea que no queda más alternativa que cruzar por la ruta. Son muchas, y cada una tiene tres, cuatro o cinco chicos.
La Escuela 222 es antigua, muchos de los padres del barrio concurrían a la escuela a la que ahora van sus hijos. “La diferencia es que en estos tiempos hay mucho más tránsito que cuando yo era chica, por ejemplo. Muchas veces vimos accidentes fatales y nuestros padres comenzaron a pedir que se haga el puente. Sigue habiendo víctimas, y cada año tenemos que lamentar una vida”, indican.
 
Los padres proponen ayudar con la mano de obra
“Hace un tiempo, los padres propusieron poner la mano de obra de su propio trabajo de albañiles para poder ayudar ,y que la Municipalidad ponga los materiales, pero estamos esperando respuestas.

Les decimos a las autoridades que piensen como padres, la escuela es muy importante; pero para que los chicos concurran a estudiar, lamentablemente tienen que pasar por la ruta principal. No es tan difícil hacer un puente en tantos años.Se trata de una curva muy cerrada, y necesitamos salvaguardar nuestras vidas y la de nuestros hijos”, reiteraron.

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