Noticiasdel6.com Todas las noticias Shopping del 6 Seis Páginas Deportes en el 6 Radio Misiones Jorge Kurrle

En un tiempo de alta complejidad, los más suman y los menos restan

Editorial

“El que gana gobierna y el que pierde acompaña”, la frase del dirigente radical Ricardo Balbín ha sido dejada de lado por sus propios correligionarios que, sin embargo, suelen hablar de su figura como de la de Raúl Alfonsín, en ocasiones de aniversarios. La adhesión empieza y termina allí. En los hechos, las posiciones que adoptan son dictadas por otros estrategas partidarios, de otras fuerzas políticas. De nulo contacto ideológico con el centenario partido. Lo suele observar de vez en cuando, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. También porque hay una campaña presidencial en cierne y la búsqueda de sufragios incluye igualmente a aquellos perdidos por la fusión con el PRO.

Y el abandono entonces de la citada reflexión de Balbín no sólo se observa a nivel nacional. También alcanza el nivel provincial al punto que parecen haberse olvidado hasta de los reclamos históricos de Misiones y asumen posturas que se creían olvidadas, visto el daño que causaron a la Provincia. Piénsese sino, en aquella cesión de puntos de coparticipación que hicieron gobernantes radicales y peronistas. Un desbalance que sólo se profundizó en el tiempo, por obra del crecimiento poblacional y la imposibilidad de buscar acuerdos interprovinciales de reasignación de los recursos federales, por el contexto recurrente de sucesivas crisis nacionales.

Recién hace un par de décadas se buscaron estrategias provinciales para enfrentar la pesada herencia, superarla y revertir la situación para que Misiones pudiera salir de la penosa marginalidad a la que había sido condenada. Misiones tenía valiosísimos recursos humanos y una pródiga naturaleza. De modo que si se gobernaba para el bien común podían confluir los unos con lo otro.

No fue fácil, claro está. Hubo oposiciones que hasta dejaron sin presupuesto a la Provincia, como el año pasado ocurrió con la Nación, 20 años después. Y por cómo se están presentando las cosas, contar con un presupuesto que incluya los requerimientos de Misiones será tarea exclusiva de los representantes de Misiones en el Congreso de la Nación, elegidos por el Frente Renovador de la Concordia. Porque quienes resultaron electos por Juntos por el Cambio, incluidos en el frente aquellos que provienen de la UCR misionera, están exclusivamente preocupados por responder a los dictados que desde Buenos Aires articulan los candidatos en pugna de JxC. Que lógicamente tienen otros intereses: los del país central.

Aquí, en cambio, las gestiones están enderezadas a obtener la Zona Especial Aduanera, las inversiones en obras públicas, el reconocimiento al aporte ambiental que realiza Misiones al país, los apoyos al desarrollo tecnológico, a la economía del conocimiento, al turismo. Porque si bien con el cierre de fronteras por la pandemia y los programas Ahora Misiones se le puso fin a 30 años de asimetrías, se requiere en este tiempo nuevas estrategias para que el crecimiento logrado se continúe y expanda.

Misiones no solo reclama por aquello que le corresponde como octava economía del país, también busca sostenerse con una política tributaria que ha sido distribuidora de la riqueza generada en las obligaciones que le competen al Estado: salud, educación, justicia, seguridad, vivienda.

Claro que también acá tiene que lidiar con la muletilla inventada por quienes se oponen a los impuestos: “Misiones tiene una aduana paralela”. Muletilla que repiten hasta los representantes de Misiones en el Congreso de JxC. Criticar todo, oponerse a todo ha sido la estrategia elegida.

Al frente “interno” se sumó el “foráneo”. Ahora se ha declarado competente la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que como bien sabe Misiones, es afecta a fallar a favor de las grandes empresas con criterio centralista que, obviamente y dada su condición, olvida el federalismo y la potestad que cabe a las Provincias. Porque el pago a cuenta que Misiones aplica por el convenio multilateral, tiene que ver con lo que le corresponde por coparticipación federal. No es una aduana paralela.

A Loma Negra le sirve de todos modos. Todo sirve cuando el objetivo por lograr es sencillamente pagar la menor cantidad de impuestos que se pueda, apuntando contra la misma razón de ser del tributo, la principal: redistribuir la riqueza que se genera. Que no es sólo producto del esfuerzo personal, de un conjunto de decisiones individuales, sino de todo eso en un lugar dado, en un país determinado, en un momento de la historia, de vivir en sociedad. No hay democracia sin impuestos.

Temas: