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Entidades empresarias rechazaron el tratamiento del proyecto de impuesto a las grandes fortunas

Entidades empresarias expresaron su “preocupación” ante el avance del proyecto de ley de Aporte Solidario de las grandes fortunas que será tratado este martes en la Cámara de Diputados, ya que consideran que “incrementa los problemas que impiden la reactivación económica” y “afecta profundamente al sector productivo”.

La Unión Industrial Argentina ( UIA) manifestó en un comunicado que el proyecto propuesto por el Frente de Todos va “en sentido contrario” a la reactivación económica, la inversión y la generación de empleo necesarias en un contexto recesivo por la pandemia del coronavirus (Covid-19). En la misma línea, el Foro de Convergencia Empresarial (FCE) aseguró que la iniciativa es “confiscatoria” porque “grava activos que ya son objeto de otros gravámenes y desconoce la realidad económica de los individuos, generando transferencias de recursos entre regiones productivas, centralizando aún más el poder en el ámbito nacional”.

En este sentido, la UIA resaltó que el impuesto a las grandes fortunas no diferencia entre el patrimonio formado por capital productivo y aquel compuesto por activos financieros o inmuebles. De esta manera, “complejiza un marco ya muy adverso para las empresas argentinas”, en el que las firmas activas cayeron en un 11% desde 2015 y la cantidad de asalariados bajó en 435.000 en cuatro años, según datos de la entidad.

El FCE, que nuclea a más de 60 cámaras empresarias y 25 organizaciones no gubernamentales, subrayó que, de aplicarse la iniciativa, “no impactará sólo en las grandes fortunas” si no también en “activos que están afectados a la producción”. En relación con esto, la UIA graficó que el aporte obligaría a un accionista mayoritario de una pyme a pagar un monto compuesto en un 27% por su fortuna personal y en un 73% por su participación accionaria en la empresa, es decir, dos veces las utilidades anuales de la firma previo a la pandemia.

Es por estas razones que el FCE expresó su sorpresa ante una iniciativa que introduce “una discusión que vuelve a dividir a los argentinos” y genera un “efecto inverso” en la reactivación de la economía. “El dislate de este impuesto es tan evidente, que sorprende su sola discusión”, aseguraron en el comunicado.

En cambio, la UIA propuso “incorporar una visión productivista” para continuar con la generación de confianza en el país, como lo hizo el acuerdo por la deuda. Para esto, la UIA sugirió distintas alternativas y correcciones al proyecto, entre las que se destaca la posibilidad de cumplir con el aporte mediante un importe equivalente en inversiones productivas en el plazo de un año. De esta manera se podría contrarrestar la baja tasa de inversión en relación con el PBI que, según la unión empresaria, se encuentra actualmente en 13,2%, uno de los números más bajos de la serie histórica.

Por otra parte, la UIA pidió “excluir de su base imponible a las acciones o participaciones en el capital de sociedades regidas por la ley 19.550 y sus modificaciones”. Con este punto, la entidad busca “subsanar que sean las propias empresas las que destinen capital afectado a las actividades productivas y/o comerciales al pago del impuesto respectivo”, ya que “resulta importante garantizar la sustentabilidad de las empresas, el mantenimiento del empleo y el abastecimiento de productos para la sociedad”, sobre todo en un contexto en el que la baja profundidad del sector bancario, con una relación entre crédito y PIB de solo el 9,7%, hace que mayormente las empresas tengan que aplicar recursos propios y de sus accionistas para invertir.

Fuente: BAE Negocios.

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