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Salud

“Es hora de que los grupos que no están en riesgo comiencen a generar inmunidad de rebaño”

El Dr. Mauricio Acevedo Miño es Médico Cirujano (M.P. 9673). Nació en la ciudad entrerriana de Chajarí, donde vive y ejerce su profesión. Es especialista en Cardiología Crítica y Clínica, especialista en Hipertensión, especialista en Ecocardiografía, Coach en wellness y Coach Deportivo. Entrevistado por El Entre Ríos, dio su parecer sobre el tratamiento que debe darse a esta pandemia por COVID-19 e hizo hincapié en la importancia de fortalecer nuestro sistema inmune.

-Desde su experiencia y formación, ¿qué lectura hace de este momento histórico que atraviesa el mundo en torno al coronavirus?

-La lectura que hago es que a un alto porcentaje de la población lo encuentra con pandemias preexistentes. Por ejemplo sobrepeso, obesidad, diabetes y otras enfermedades que deprimen el sistema inmunológico, la capacidad de defendernos ante cualquier tipo de bacterias o virus. O sea inflamados crónicamente por culpa de los malos hábitos de vida que llevamos.

-Teniendo en cuenta esto, ¿en la Argentina se está llevando adelante en forma adecuada la emergencia sanitaria?

-Creo que los primeros pasos han sido correctos. Había que hacer la cuarentena bastante estricta hasta conocer de qué se trataba este virus y preparar los sistemas de salud públicos o privados. Creo que es hora de pensar en otras patologías asociadas al confinamiento, sobre todo en zonas donde no está el foco de infección, como el interior del país. Es decir, hay que pensar en las otras epidemias que venimos viviendo, ya sea por enfermedades mentales, ansiedad, depresión, violencia, mala alimentación; hay chicos que están sin ir a sus comedores escolares y se están desnutriendo. Ahora viene el inicio del invierno en Argentina y tenemos que prepararnos para las enfermedades estacionales que toda la vida han estado, por ejemplo la gripe por diferentes virus como el influenza, las neumonías y otras enfermedades.

Hay que volver a pensar en el sistema inmunológico de los niños y las personas en general para que las virosis y bacterias estacionales de todos los inviernos no sean otras epidemias que tengamos que tratar.

-Hay médicos que sostienen la teoría de que solo se debería aislar a quienes cursan la infección y a los grupos de riesgo, y que el resto de la población debería circular para ir creando inmunidad comunitaria ¿Esto es acertado?

-Una vez que ya conocemos la evolución, los síntomas y quiénes son los grupos de más riesgo (mayores de 65-70 años porque su inmunidad ya está agotada, especialmente con este estilo de vida; y pacientes diabéticos, hipertensos o con otra enfermedad), son ellos los que deberían estar protegidos, y para eso ya es hora de que fomentemos la inmunidad de rebaño, sobre todo en nuestros hijos y no solo con el coronavirus. Necesitamos que vuelvan a generar su inmunidad de rebaño que los protegía cada vez que iban a la escuela donde hay diferentes virosis, tenían moco y entre ellos se contagiaban, haciendo que el sistema inmunológico esté fuerte. Esa es una de las cosas que nos preocupa: tener a los chicos en un confinamiento marcado y que no vayan a la escuela, hará volver otras enfermedades que quizá ya estaban controladas.

Hay que cuidarse del coronavirus porque es muy contagioso, pero empezando nuevamente a ver todas las otras enfermedades, tanto en adultos como en niños. Entonces, es hora de que los grupos que no están en riesgo, es decir las personas que no tienen una enfermedad de base, comiencen a generar la inmunidad de rebaño.

A los médicos infectólogos les gustaría que la mayoría de la población ya esté contagiada. Casi el 80% de las personas cursan estas virosis asintomáticas y las complicaciones son en menos del 3%.

A los grupos de riesgo hay que cuidarlos, pero también hay que ser conscientes de por qué están inmunodeprimidos. Debemos dejar de mirar el virus y focalizarnos en cómo hacer para que las personas estén sanas, para mejorar el sistema inmunológico. Porque nos hablan del virus, pero pensemos por qué estamos tan dañados, ahí está la clave de la salud. No podemos parar el mundo una vez por año cuando venga un virus. Esto nos tiene que traer una enseñanza, pensando por qué afecta a ese grupo de riesgo, que son los mismos afectados por la gripe estacional. Es el mismo grupo que llena los hospitales todos los años con neumonías, gripes y otras enfermedades. Debemos dejar de buscar cuáles son los virus y mirar el terreno.

Cuando generemos inmunidad de rebaño, todos los que estamos sanos nos vamos a contagiar, generaremos anticuerpos y el virus va a dejar de circular. Sería una inmunidad natural, que es lo que quieren generar con los medicamentos y todo lo que se está investigando ahora.

-Además de hacer esto de circular, salir de la cuarentena los que estamos sanos, ¿cómo podemos fortalecer nuestro sistema inmunológico?

-Lo primero es clave: dejar de estar inflamados crónicamente, dejar de vivir al ritmo que lo veníamos haciendo. El estrés es una de las causas por las cuales hoy vivimos dañados. Segundo: focalizarnos en cómo mejorar nuestro sistema inmunológico. El 98% de quienes tienen coronavirus se recupera, quiere decir que su sistema inmunológico los ha defendido.

Para elevar nuestras defensas, es clave la Vitamina D, que es un inmunomodulador, y el 95% de las personas la tenemos baja. Hay que vivir para que esté dentro de valores normales, comiendo grasas naturales de campo y exponiéndose 20 minutos por día al sol. Son directrices que nos habían prohíbo hace 38 años, por eso tenemos tanta gente enferma. La Vitamina D es gratis, es sol + grasas.

Lamentablemente la Organización Mundial de la Salud había dado la indicación de prohibir el sol. Si todos los días nos exponemos unos minutos, no llegamos a quemar la piel. Si estoy todo el invierno encerrado, me voy de vacaciones en verano y me expongo durante una semana cuatro horas al día, esa lesión en la piel es la que favorece el cáncer. Nuestros padres y abuelos estuvieron al sol toda la vida en el campo desde las 5 de la mañana hasta las 5 de la tarde y ninguno de ellos ha tenido cáncer. Además el cáncer es una enfermedad metabólica, no provocada por el sol. Si uno está mal metabólicamente, cualquier lesión en las células le va a favorecer la aparición de cáncer.

Hay que replantearse directrices como prohibir las grasas favoreciendo las harinas desde la base de la pirámide nutricional, y estamos todos diabéticos; y prohibir el sol, y hoy estamos todos con la Vitamina D baja, que han hecho que hoy tengamos esta pandemia y estas epidemias a nivel mundial. Ninguna de ellas se relaciona con la fisiología del ser humano. Lo que le recomendamos a la gente es fisiología pura: si hubiésemos vivido al ritmo de nuestros padres y abuelos, de día y comiendo en los horarios que estamos preparados fisiológicamente para hacerlo, hoy estaríamos sanos; cualquier virus hubiese venido y era una gripe más.

También tenemos que empezar a suplementarnos con Vitamina C para levantar las defensas; nosotros no la sintetizamos y tampoco la estábamos consumiendo en productos. Y hacer actividad física al aire libre o donde podamos, ya que nos eleva las defensas; debemos replantearnos esto de prohibirle a la gente que salga a hacer ejercicio.

-También hubo marchas y contramarchas en la recomendación de utilizar barbijo casero o tapabocas ¿Es aconsejado para la población en general?

-Todas las recomendaciones que no tengan efectos adversos, las recomiendo. La OMS primero había dicho que no era necesario, después salió a decir que sí. No nos cuesta nada llevar barbijos o tapabocas, mantener el distanciamiento social y tener todas las medidas de higiene necesarias, sobre todo hasta que pase el invierno. Ahora se vienen las gripes e infecciones estacionales, vamos a tener un alto porcentaje de gente con gripe y neumonía, y todos vamos a creer que es coronavirus.

Hay que sacarle el miedo al coronavirus y focalizarse en levantar las defensas. Este virus contagioso, pero el miedo nos enferma más.

-Cuando uno escucha las cifras de muertos e infectados a nivel mundial, realmente asusta ¿Son mucho mayores estas cifras a las provocadas cada año por la gripe, por ejemplo?

-Los datos anuales de mortalidad por gripe y neumonías secundarias a la infección por influenza, hasta la actualidad, son mayores que la mortalidad del COVID-19. Hay que esperar en el tiempo, es apresurado confirmar ese dato. Sabemos que este virus es de mayor contagiosidad, pero afecta al mismo grupo de pacientes.

-¿Hay algún país que sea modelo por la forma en que encaró este tema?

-Es muy pronto para decir eso. A fin de año lo vamos a haber aprendido, porque países que han sido muy estrictos con la cuarentena desde el comienzo, han tenido un alto número de mortalidad; y otros como Suecia que fomenta la inmunidad natural (de rebaño) ha tenido mortalidad menor a otros países.

Sí hay que tener en cuenta que se viene el invierno y todos los años tenemos los hospitales llenos por gripes y neumonías secundarias a la gripe, así que no hay que entrar en pánico. Nos quedan varios días de sol y buena temperatura, así que a prestar atención a la Vitamina D, a cómo nos estamos alimentando y cómo está nuestro sistema inmunológico.(Fuente: El Entre Ríos)

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