SEGUINOS

EDITORIAL

Está probado: no se puede tapar el Sol con la mano

De tanto en tanto, hay de parte del Gobierno de la Nación o de sus cercanos un fuerte tironeo hacia atrás en la historia. Como si avanzar hacia una sociedad más igualitaria, más equitativa, más respetuosa del prójimo, fuera casi una utopía. Y la duda que así se abre en la sociedad tiene que ver con determinar si quienes gobiernan de veras pretenden retroceder en cuestiones tan caras a la civilidad o meramente juegan con fuego para seguir desviando la atención de otros temas no menos preocupantes como los relativos a la economía o la situación social.

Las fuerzas federales podrán dispararle al que huye

El reglamento puesto en vigencia por la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich fue uno de esos casos. Pretender que las fuerzas de seguridad federales tuvieran por sí mismas la posibilidad de decidir en cuestión de segundos sobre la vida o muerte de una persona sospechada de haber violado la ley –porque en los casos gravísimos infraganti no se necesita de ninguna norma adicional- es más que temerario. Es empujar a las mismas fuerzas de seguridad a violentar la Constitución de la Nación y los Tratados Internacionales e introducir debates engañosos en la sociedad, apelando a slogans que le han dado réditos a la fuerza política en el gobierno en pasadas elecciones. “Orden y mano justa” es ahora ese slogan tan ambiguo como abarcativo. Quién podría oponerse al orden o a la mano justa, evidentemente nadie.

 

Pero disparar por la espalda, no dar la voz de alto, tirando a matar no es apelar al orden y mucho menos a la mano justa. A qué viene entonces tanto atropello a la razón. Si como dicen algunas encuestas esto no tuvo más que el propósito de buscar adherentes con miras en las elecciones, en zonas del país donde la delincuencia es cuestión cotidiana, bien debieran anoticiarse que estas “adhesiones” tienen vida efímera. Ya se vieron en otras épocas cuando aparecían promotores de la “mano dura”. El ingeniero –que no era ingeniero- Juan Carlos Blumberg fue uno de ellos.

Armas de fuego: un juez prohibió aplicar en la ciudad de Buenos Aires la medida de Bullrich

Imaginar que Argentina es Brasil es una apuesta en esa dirección. Sabido es que el Gobierno se mantiene muy atento a las encuestas de opinión. Pero en el último tiempo, los sondeos le han sido en extremo desfavorables y difícilmente “lo justiciero” tape en forma definitiva una crisis que parece no encontrar su piso.  “La industria se desplomó un 6,8% interanual en octubre y la construcción un 6,4%”, según el Indec. La Unicef de Argentina acaba de informar que el 48% de los niños en la Argentina son pobres.

El 48% de los chicos en la Argentina vive en la pobreza, según un informe de Unicef

La situación es tan grave que marchan en las calles, quienes nunca lo hicieron: “#NiunaPymemenos” rezaba la enorme bandera desplegada por empresarios frente al Congreso de la Nación.

En cuestión de horas, los oropeles del G20 habían quedado atrás, como si hubieran ocurrido muchos años antes. Y entonces qué? El fin de año está a la vuelta de la esquina y las expectativas se escurren como arena entre los dedos.

Sólo en Misiones se sigue remando. Imaginando. Creando: Provincia de Cultura Hacedora: Capital Nacional de la Biodiversidad; actualización de la Ley de Bosques con la creación de un inédito Fondo Forestal; monotributo especial para los pequeños productores. Créditos del CFI. Tasa municipal cero para que bares y restaurantes saquen mesas y sillas a la vereda.

Descargar Semanario Seis PáginasDescargar Semanario Seis Páginas


-