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Favio Sosa, un experto en formar equipos policiales de elite: “Al uniformado hay que abrumarlo de capacitaciones”

Roberto Favio Sosa tenía previsto a esta altura del año estar instruyendo a policías en Estados Unidos o Europa. Pero la pandemia del coronavirus le cambió los planes, como a todo el mundo. Por eso, aprovechando su presencia en Misiones, Crimen y Justicia, el programa de temas policiales y judiciales que se emite por Canal 6 Digital, lo convocó para que detalle aspectos de su trabajo de capacitación de equipos de elite.

“El policía debe ser abrumado de capacitaciones”, fue uno de los consejos que aportó. Otro, igual de interesante, fue que hay que apuntar más a lo cualitativo que a lo cuantitativo a la hora de pensar en una fuerza de seguridad.

“Siempre me gustó capacitarme y capacitar. Dejé en la Policía de Misiones 30 años de servicio. Estuve atrás de la creación del Grupo de Operaciones Especiales. Equipos de ese tipo tienen una necesidad mundial de existir”, evocó este apasionado de los temas relacionados con la seguridad.

Sosa recordó que “me ha tocado ser subjefe de la fuerza y dejamos una impronta de que el policía tiene que capacitarse, capacitarse y capacitarse. Nunca tiene que dejar de entrenar.

Cuando salgo de la Jefatura, ya en el año 2016, me invitan a Dallas, Texas (EEUU) a participar en un curso de una unidad SWAT de esa ciudad. Ahí se encendió aún más el gusto por lo que estaba haciendo y seguí en la temática”.

“Cuando uno sale al mundo, ve otras cosas y concluye que todo se puede hacer en nuestra tierra. En Misiones tenemos un recurso humano institucional. Lo bueno es que hay un Norte marcado, que es tener un grupo especial en permanente capacitación”, sostuvo.
Explicó que los “los eventos en los que interviene un grupo especial pueden suceder en cualquier lugar, en cualquier momento. En un supermercado, en un club, en un colectivo, en un banco”.

Pese a ser un hombre de mundo, Sosa tiene siempre como prioridad a su provincia: “En febrero hemos traído a Misiones una capacitación que dictó un grupo de profesionales españoles sobre gerenciamiento de crisis, negociación de rehenes y medicina táctica”.

“El grupo es parte de una asociación de capacitación para privados y policías, que tiene sede en Valencia, España, del que yo soy director regional. Ese curso se hizo en el centro de capacitación de la Policía en Profundidad. La idea era formar negociadores y grupos tácticos”, explicó y ponderó ese espacio de entrenamiento que tiene la fuerza de seguridad provincial.

“Fueron capacitados oficiales de grupos especiales. Vino gente de afuera, de Paraguay y de Brasil. Tuvo muy buena cabida. Formamos los comités de crisis. Estuvo presente el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, el jefe de la Policía, comisario general Zenón Cabrera, y el del Servicio Penitenciario, alcaide general Manuel Dutto”, enumeró con satisfacción.

Sosa alentó a copiar lo bueno que en materia de seguridad se hace en el mundo. “Si no robamos ideas o aceptamos sugerencias, no avanzamos. Yo respeto mucho a los norteamericanos porque han vivido delitos y hechos de todo tipo y se han preparado a para afrontarlos”, afirmó y enumeró lugares que lo han marcado: “Los Ángeles, Carolina del Norte, Dallas. Un ejemplo: Dallas tiene 8 millones de dólares para sueldos y casi la misma cantidad para capacitación de sus policías. Apuntan a lo cualitativo y no a lo cuantitativo”.

“Lo cuantitativo sin calidad, no sirve. El policía tiene que estar cerca de su comunidad. La sociedad debe sentirse protegida con su fuerza. El efectivo tiene que preocuparse por su estado físico, tiene que entrenar. En una situación real, la falta de estado físico influye y puede derivar en malas decisiones. Cuando tenés conocimientos, los márgenes de cometer errores son mínimos”, sostuvo.

Precisó las tres etapas por las que tiene que atravesar un policía que integra un grupo de elite: “Formación (se trabaja el temperamento, el temple), capacitación (adquisición de distintos conocimientos) y profesionalización (especializarse)”.

Además de ser parte de la asociación con sede en Valencia, Favio Sosa integra la Unidad de Capacitación, con base de operaciones en Los Ángeles, que comanda Jim Wagner, un respetado y prestigioso sargento de policía que trabaja con fuerzas de Francia y Alemania. Allí, el misionero es coordinador de actividades. “Junto grupos de interesados de distintas provincias y los llevo a EEUU para las capacitaciones. Cuando pase la pandemia volveremos a hacerlo”, remató este instructor de alma, que dejó su impronta en la Policía y que no duda en aportar sus conocimientos a las nuevas generaciones de uniformados.

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