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Justicia

Femicidio de María Solange: declaró una médica de San Vicente y desmintió los dichos del cacique

Esta semana se recibió en el Juzgado de Instrucción de San Vicente uno de los testimonios más esperados en el marco de la causa por la muerte violenta de María Solange Diniz Rabela (22), hecho por el cual está detenido la última pareja de la chica, el cacique de la comunidad aborigen Taruma Poty, Marcelo Núñez. Se trata del relato de una médica del hospital de área, que desmintió la versión del acusado.

El imputado había dicho en la indagatoria que su mujer murió a raíz del coronavirus y que por recomendación de la doctora, había incinerado el cuerpo. La autopsia determinó después que se había tratado de un homicidio.

La médica fue citada a declarar como testigo. Ella recordó que el Domingo de Pascuas recibieron en el hospital un llamado del cacique alertando que su pareja había fallecido y que en la aldea, ubicada a unos 30 kilómetros del casco urbano sanvicentino, había niños con fiebre.

Añadió en su testimonial que al llegar a la comunidad, el líder le volvió a decir que su pareja había muerto, pero que no le mencionó el Covid-19. Dijo que no vio el cuerpo y que se limitó a atender a los pequeños que se encontraban afiebrados. Después de eso, aseguró, se marchó en la ambulancia con la que había llegado.

La denuncia contra el cacique la impulsó la madre de María Solange, que se llama Miguela. Ella se enteró por parte de otro familiar que la joven había fallecido en la aldea el Domingo de Pascuas y que hasta había sido cremada y enterrada en la comunidad.

La chica tenía dos hijos, de 4 y 8 años, respectivamente. Ella los había dejado al cuidado de su mamá y dejó el barrio Gauchito Gil para irse a vivir con Núñez en Taruma Poty, aldea que tiene una década de existencia.

En las próximas horas declarará como testigo el ambulanciero que acompañó a la médica.

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