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Fútbol: la temporada paralizada por la emergencia sanitaria

Si hoy digo que el primero de abril se va a volver a jugar normalmente y con público, estaría mintiendo», reconoció Matías Lammens, Ministro de Turismo y Deportes de la Nación quien comunicó oficialmente la suspensión del fútbol argentino en todas sus modalidades y categorías hasta el 31 de marzo por la pandemia de coronavirus, a la vez que consideró «irresponsable decir que el 1 de abril se van a volver a jugar los partidos de fútbol porque, la verdad, no lo sé», amplió.

Las definiciones sirven para graficar el panorama que, por estas horas, se vive en Argentina, del cual no está ajena la provincia de Misiones. Quienes conocen del tema sanitario y analizan lo que está pasando en Europa, avizoran tiempos muy difíciles para los próximos meses, por lo que no es descabellado pensar que los torneos del fútbol «de tierra adentro» corren riesgo de no jugarse.

Por ello el titular de la Liga Posadeña, Nelson Castelli, junto a los miembros de la considerada «mesa chica», están muy atentos y analizan los pasos a seguir. A esta altura, podemos decir que el diagrama del fútbol posadeño sufrirá modificaciones con respecto al sistema tentativo, ya que el comienzo de la actividad -siempre y cuando disminuyan los riesgos de la pandemia- recién podría registrarse en mayo.

Todos los clubes afiliados, sin excepción, decidieron ponerle punto final a la pretemporada que venían haciendo sus planteles y, además, cerraron sus puertas hasta fin de mes.

Si la situación sanitaria en el país mejorara, habría que aguardar -en abril próximo- que las autoridades habilitaran la reanudación normal de las actividades para luego evaluar la AFA si es posible que se juegue al fútbol.

A partir de allí, deberían activarse los mecanismos para que los planteles vuelvan a entrenar y se preparen para reanudar (o comenzar como sería el caso de Misiones), los certámenes liguistas y federales.

Por ese motivo, las declaraciones de Lammens son una simple y rápida lectura de una situación singular por la que atraviesa la salud mundial, con repercusiones directas en Argentina.

Mayo, con optimismo
El análisis de Castelli y sus colaboradores, lleva a la conclusión primaria que -como mínimo- el torneo Oficial no arrancaría hasta mayo, como mínimo siendo optimistas.
Ni qué decir si la pandemia sigue su camino y las medidas adoptadas no la cortan. En ese caso, hasta se debería pensar en una temporada nula o a medias.

La Copa Posadeña, prevista jugarse entre el Apertura y el Clausura, no se jugaría y el torneo de la Primera A se acortaría a 13 fechas, todos contra todos, clasificando los tres primeros al Regional Federal Amateur 2021, si el Consejo Federal oficializa la tercera plaza para el ganador de la Copa.

La otra alternativa, podría ser que se jueguen el Apertura y el Clausura, como ahora está organizado, pero con un sólo play off, al culminar el segundo de los torneos.

En ese caso, se jugarían 14 fechas más 14 partidos (cuartos de final, semifinales y final). Todo es materia de análisis, en lo deportivo, pero también preocupa -y mucho- el aspecto económico.

Sin la posibilidad de recaudar por dos meses, con compromisos ineludibles de los clubes para con el mantenimiento operativo de la Liga Posadeña desde diciembre de 2019 y con gastos de preparación física-futbolística, indumentaria, inscripción de categorías, etc. la situación está muy complicada en las tesorerías, de los clubes y de la entidad madre del balompié capitalino.

El panorama estará más claro dentro de 15 días, por ahora, sólo queda rezar por una pronta mejoría de la situación sanitaria de Argentina.

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