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Hugo Sigman: “En dos semanas comenzaremos a producir la vacuna de AstraZeneca”

El médico y empresario argentino cuyo laboratorio va a elaborar el principio activo del fármaco habló en un encuentro virtual realizado por la Fundación de Estudios para la Salud y Seguridad Social, del compromiso que se llevó adelante para derrotar al coronavirus

 “Para nosotros es un privilegio producir esta vacuna. Porque la vacuna de AstraZeneca va a ser un hito en la historia de la medicina mundial”, dijo el médico y empresario Hugo Sigman, cofundador junto a su esposa Silvia Gold y CEO del Grupo Insud, durante el encuentro realizado por la Fundación de Estudios para la Salud y Seguridad Social (FESS) en su 9º Jornada anual sobre Responsabilidad Social en Salud y Medio Ambiente.

Bajo el lema del encuentro “Covid19: Presente y Futuro”, Sigman dejó interesantes reflexiones en torno a la vacuna contra COVID-19 que su laboratorio produce en Argentina y sobre otras temáticas de la pandemia, como el impacto del virus en el mundo y los tratamientos que desde Argentina se potencian para derrotarlo.

“La vacuna de AstraZeneca por una decisión conjunta con la Universidad de Oxford se va a vender no profit, es decir sin ganancia alguna. Va a valer entre 3 y 4 dólares, depende del país y los costos internos. Yo tuve la oportunidad de escuchar a la doctora Sarah Gilbert que lleva adelante el proyecto y posible candidata al premio Nobel, que dijo que el objetivo era hacer un acuerdo con una compañía privada para que la vacuna pudiera producirse masivamente en todo el mundo, pero que tuviera 3 condiciones: que durante la pandemia se vendiera non profit para que sea accesible, que se produzca a riesgo antes de ser aprobadas, y que sea distribuida en todo el mundo”, explicó Sigman.

Y agregó: “Por eso, al igual que hizo con nosotros, AstraZeneca realizó diversos acuerdos en India, China, en Europa, en Rusia para producir 3000 millones de dosis de vacunas durante el próximo año a ese precio non profit. Si ustedes comparan con otras vacunas, observan que valen muchísimo más. Cuestan 14, 17 o hasta 37 dólares. Por eso, el poder participar de este proyecto, para la compañía y para mí es como un regalo especial. Porque se está presente en un proyecto inédito de cooperación público-privada y que mientras dure la pandemia se va a vender sin beneficio para la compañía”.

Sigman anunció buenas noticias respecto a la vacuna que su laboratorio mAbxience producirá en el país: “Estamos a dos semanas de empezar la producción, que comenzará el 23 de noviembre. Todos estos meses desde el anuncio, estuvimos trabajando con la transferencia de tecnología, de control de calidad, de las personas a cargo de lo que tenían que hacer, la planta de tratamientos de efluentes que debimos construir al trabajar con un virus. Si todo sale como prevemos, en diciembre haremos la primera exportación a México de la vacuna producida en Argentina”.

“Quiero resaltar la consideración que la compañía AstraZeneca ha tenido para todos los argentinos, que según ellos mismos se han encontrado con un equipo muy motivado y consustanciado con el trabajo. Y finalmente, resaltar la contribución de muchos filántropos del mundo para que AstraZeneca pueda producir a riesgo. Nosotros dejamos de hacer todo lo que estábamos haciendo para concentrarnos en hacer esta vacuna”, indicó el empresario.

Tratamientos contra COVID-19

Antes de tocar el tema vacunas, Sigman puntualizó dos trabajos sobre tratamiento de la enfermedad que se están desarrollando en el país. “En Argentina nosotros trabajamos con dos investigaciones que pueden contribuir a cortar la enfermedad. Tanto el Ministerio de Ciencia y Tecnología como el Ministerio de Salud, han hecho bastantes esfuerzos para ayudar con recursos económicos a las compañías para que pudieran investigar. También el Ministerio de Producción dio créditos y subsidios junto con el BICE para que distintas compañías pudieran investigar”, comenzó diciendo.

“Nosotros nos concentramos en dos productos. Uno es una vieja molécula de más de 40 años de actividad por la cual dos personas, el japonés Satoshi Omuray y el norteamericano William Campbellm ganaron el premio Nobel de Medicina en 2015, que comenzó a usarse como un antiparasitario en animales, que es la ivermectina. Queríamos saber si la ivermectina en altas dosis reducía la carga viral en nuestro cuerpo. Esta idea surge de una investigación realizada por una universidad australiana realizada hace cinco meses, en la que hallaron que cuando se infectan células de mamíferos en laboratorio, llamadas Vero, y le aplican ivermectina en altas dosis, se neutraliza al virus y evita que el mismo se replique e infecte la célula. Este trabajo tuvo mucha repercusión. Eso fue una gran inspiración para nosotros y otros en el mundo para trabajar”, afirmó el experto.

“El trabajo lo hizo el Hospital Garrahan en 700 pacientes aplicándoles ivermectina. Hallamos que quienes asimilaban mejor la ivermectina, tenían menos carga viral. Este trabajo se presentará próximamente. El producto se está usando masivamente en Argentina. Haría falta ajustar la dosis y calidad del mismo. Tiene la ventaja de ser barata, oral y ser un tratamiento accesible a cualquier persona”, aclaró.

“Otra investigación que hicimos es el desarrollo de suero equino hiperinmune. Observamos que los anticuerpos producidos por el caballo podían inhibir el virus. Presentamos en la Anmat, un estudio con 244 pacientes, en los que la mitad de ellos recibían el suero y las otras un placebo. Es estudio se dará a conocer también en los próximos días”, agregó Sigman.

A modo de conclusión Sigman reflexionó: “Quiero recordar que esta pandemia comenzó en enero. A hoy tenemos 53 millones de personas infectadas y 1,3 millones de muertos. No hay registro en la historia de la medicina, de un actuar de la ciencia con tanta velocidad para desarrollar vacunas y medicamentos para controlar una enfermedad. Yo creo que si nada altera los resultados clínicos que se están produciendo, es probable que en lo que falta del año y el primer trimestre del próximo se va a comenzar a vacunar y que para julio o agosto del año que viene tengamos una realidad el mundo completamente distinta con una población masivamente vacunada y con un control bastante eficaz de este desastre económico, político y social que trajo la pandemia. Quisiera subrayar la enorme cadena de trabajo científico internacional, con la gran generosidad obtenida para transmitir conocimientos, recuperando el diálogo la ayuda mutua. En la ciencia funcionó. Creo que estamos en la víspera de un cambio para recuperar los abrazos y los encuentros”.

infobae.com

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