La Biblioteca Popular avanza con protocolos para que le permitan habilitar sus salas y recibir gente nuevamente

CULTURA POSADAS

La Biblioteca Popular de Posadas busca dejar atrás el impacto que le generó la pandemia. Tuvo que cerrar sus puertas por muchos meses y cuando las autoridades autorizaron su reapertura fue sólo para prestar y recibir libros. Ahora está trabajando en protocolos para que les permitan abrir al público algunas salas.

Adriana Güerci, presidenta de la Comisión Directiva, explicó que “los libros cumplen una suerte de aislamiento tras ser devueltos. Cuando los recibimos, tienen que quedar 14 días apartados para alejar cualquier riesgo de propagación del virus”.

“No podíamos ni hacer reuniones de Comisión Directiva. Tuvimos que apelar al Zoom en algunas ocasiones. La verdad, el parate fue muy largo y el personal trabajó con las autoridades sanitarias para la reapertura. Ahora estamos presentando protocolos para poder abrir algunas salas.
“Tenemos pocos socios para la cantidad de población que hay en Posadas. Contábamos con 600, de los cuales en 2020 solo abonaron la cuota anual 200. El propósito para este año es recuperar a esos que no pagaron y ampliar el número de socios”, indicó Güerci.

Admitió que lo que más extraña es ese clima de camaradería cultural y educativa que se vivía a diario en la Biblioteca, con talleres de lectura, cine y música, también con la presencia continua de estudiantes y con vecinos apasionados por los libros que solían hacerse tiempo para ir a leer en las salas.

Por otra parte, la presidenta de la Comisión Directiva reiteró que sigue vigente el conflicto con la firma Ribeiro, que alquila un predio contiguo a la Biblioteca. “Nos debe ocho meses de alquiler y en marzo no abonaron un peso, por lo que los empleados no pudieron cobrar su sueldo”, dijo con muchísima preocupación.