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EDITORIAL

La falta de autocrítica y de reflejos para encaminar salidas parece generar “fuego amigo”

Atribuirle a la gestión anterior el mal de males, anclar allí el endeudamiento inédito luego de desfinanciar el Estado y pretender que la crisis actual responde al “miedo” de los “mercados” por un eventual regreso al gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, parece ser, cuando menos, una extralimitación argumentativa que ya no convence ni a los propios. Menos aún a los ajenos.

Otro día de tensión en los mercados: el dólar toca récord, sube el riesgo país y se derrumban las acciones

 

La última corrida cambiaria que llevó el dólar a los 47 pesos; al riesgo país a romper el techo de los 1.000 puntos y a las tasas al 72%, tuvo lugar a un año de la sacudida promovida por un ex aliado del Gobierno, el JP Morgan. Fue cuando salió a vender Lebac y a comprar dólares. La similitud resulta, cuando menos llamativa.

Macri reconoció que la volatilidad del dólar continuará

Y si bien el presidente Mauricio Macri suspendió la gira que tenía prevista y siguió desde la Casa Rosada la histeria del “mercado”, luego ensayó, otra vez, un discurso argumentativo que volvió a encontrar las causas por fuera del Gobierno. Ahora es el “miedo” a CKF. Es posible que haya aprehensión por el regreso de políticas identificadas como “nacionales y populares”, distingo que se hacen desde el neo o desde el ultra liberalismo, pero que, en realidad. para una gran mayoría significan otra cosa: salarios y jubilaciones en condiciones de garantizar condiciones mínimas de vida; expansión de la economía, de las pequeñas y medianas empresas, junto a las grandes; empleo; consumo interno.

Dura crítica del diario Financial Times: “Argentina está en el borde”

Y mientras en el país se viralizaban las declaraciones del Presidente, desde el exterior vino otra interpretación: “Argentina está al borde de la cornisa”, dijo el Financial Times. Explicando que lo que está conmoviendo en el exterior es la presunción de que Argentina no estará en condiciones de afrontar los compromisos de la abultadísima deuda externa el año próximo.

La preocupación no varía cualquiera sea el próximo presidente: Macri o CFK. Ahora bien todo el mundo sabe que la economía de la Argentina está quebrada. El cierre de empresas pequeñas, medianas y grandes, la pérdida de fuentes de trabajo; la caída imparable de la industria, el consumo, la construcción, y por ende la recaudación llevan no sólo al país a una crisis de proporciones, sino que restan recursos para el pago de la deuda externa.

El padre del ministro Dietrich apuntó con dureza al Gobierno nacional

Y si las últimas señales llegan desde el mundo financiero insaciable en la especulación, bien podría hasta experimentarse un inimaginable viraje del Fondo Monetario Internacional. De hecho, cuando se negociaron los acuerdos con el FMI, el organismo internacional ya preguntó a la Argentina por qué no gravaba las exportaciones, principalmente agropecuarias, para reunir recursos con los cuales afrontar el pago de los compromisos externos. El presidente Macri ensayó entonces una tibia respuesta, repuso retenciones “livianas”, en pesos, haciendo frente al enojo de uno de sus pilares: “el campo”. Pues bien ahora parece –son trascendidos- que el FMI estaría decidido a echar mano a retenciones no en devaluados pesos, sino en fortalecidos dólares. Si así fuera será para sacar balcones. Porque internamente en el país, se hizo creer que las retenciones a las exportaciones eran casi, casi, un “invento” argentino. Cuando en realidad están vigentes en todos los países industrializados.

 

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