SEGUINOS

Sociedad

Mujeres afrodescendientes en Argentina: “Acá también existe la brutalidad policial”

Mujeres procedentes de diversos espacios culturales explican qué significa vivir como integrantes de la comunidad negra, que en Argentina supera las 150 mil personas según el último censo.

Luego del asesinato de George Floyd en manos de la policía estadounidense un sinfín de personas salieron a las calles de dicho país, que se extendió también hasta Holanda y Brasil bajo el mensaje: basta de violencia racista y discriminación.

Pero más allá de las movilizaciones, reprimidas por orden de Donald Trump que decidió sacar a a las fuerzas de seguridad a la calle para frenar el estallido social y ordenó el toque de queda a partir de las 22 horas, el reclamo llegó a las redes sociales de todo el mundo. Bajo el hashtag #Backlivesmatter, Instagram se llenó de placas negras en apoyo al reclamo para poner fin a la discriminación racista.

Incluso a nivel local muchas de personas se sumaron a esta iniciativa. Pero ¿qué pasa con las personas afrodescendientes en Argentina y en particular con las mujeres?

Luego de una lucha de largo trayecto que tiene como protagonista a Miriam Gomes, presidenta de la Asociación Mutual “Unión Caboverdeana” de Dock Sud, junto a la militancia de muchas otras personas, en el censo de 2010 se incluyó la medición de la afrodescendencia.

Allí el resultado arrojó que en el país viven 150 mil personas afrodescendientes. A lo que Gomes sostiene que la cantidad de habitantes es mayor ya que la pregunta estaba en un porcentaje mínimo de los formularios censales.

Este año la comunidad acordó con Marco Lavagna, el nuevo titular del Index,que la población estará contemplada en los nuevos formularios del próximo censo. “Los integrantes de las comunidades negras sentimos principalmente la negación y la invisibilización de nuestra presencia en el país. Porque existimos desde la época de la colonia con la conquista y colonización de América, a partir del tráfico esclavista”, señaló la titular de Unión Caboverdeana.

Miriam Gomes

“En esa época la Argentina también tenía esclavos. Y en esta zona del Río de la Plata los puertos de Buenos Aires y Montevideo eran los más activos en el tráfico esclavista. Se calcula que por aquella época ingresaron, según cifras oficiales que no contemplan el contrabando, 200 mil personas. Y estas personas no desaparecieron como se suele sostener muy livianamente”, contó.

En la misma línea, Gomes puntualizó: “No desaparecieron con la epidemia de la fiebre amarilla de 1871, aunque si hubo un descenso general de la población. Tampoco con las guerras más allá de que participaron de ellas, porque quedaron las mujeres y los niños”.

Asimismo, indicó que “hay un racismo estructural y sistémico que nos mantiene en los márgenes. A lo largo de la historia argentina las comunidades de familias negras fueron siendo desplazadas de sus lugares habituales de vivienda”.

“Por ejemplo había mucha población negra en la zona de San Telmo, en lo que hoy es Palermo Hollywood y en Flores. Sin embargo muchas de estas familias fueron desplazadas hacia la periferia. Y siguen existiendo pero invisibles al ojo ciudadano”, dijo.

Alejandra Egido Cervera, actriz y directora teatral afrocubana, creó la compañía de Teatro en Sepia (TES) y actualmente preside la Asociación de Mujeres Afrodescendientes en la Argentina. Ella coincide con Gomes sobre la problemática de la invisibilización.

Alejandra Egido Cervera

Suma la perspectiva actual manifestando que “en el caso de la población afroargentina y, por poner un ejemplo, en pleno siglo XXI, una compañera fenotípicamente negra presentó su pasaporte en Ezeiza para viajar a Panamá”.

Además de padecer violencia racista y discriminación por su descendencia, forman parte de otro sector violentado y acallado por conductas patriarcales: las mujeres, quienes reclaman desde Ni Una Menos la erradicación de la violencia de género y por los derechos de las mujeres.

 

 

 

 

Fuente: Marie Claire.

Descargar Semanario Seis PáginasDescargar Semanario Seis Páginas


-