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Salud

Obesidad y sobrepeso, las consultas de nutrición más frecuentes en el Pediátrico

A diario el Hospital de Pediatría Fernando Barreyro, recibe la consulta de padres o tutores responsables en cuanto a la adecuada alimentación de los niños. La licenciada en nutrición, Mariela Rocabert hizo saber que en el último mes el hospital recibió 654 consultas sobre nutrición.

Las consultas más frecuentes de los padres son por obesidad o sobrepeso en los niños, después están las consultas por bajo peso, diabetes, “pero lo más frecuente es sobrepeso y obesidad”, remarcó Rocabert. En el hospital en el último mes se han atendido un total de 118 consultas por obesidad y 39 de sobrepeso.

Sobre qué alimentos deben ingerir los niños explicó que desde el área “tratamos de trabajar con los chicos en los hábitos, principalmente les explicamos a los papas el día que llegan, que esta no es una dieta que empieza y termina, son pautas para que ellos adopten hábitos saludables que le acompañen a lo largo de toda su vida”

Por este motivo, nos comentó que se trara de hacer algo personalizado “y adaptado a cada chico, porque si damos algo muy estricto y en general es muy poca la adherencia que se consigue. Entonces preguntamos los horarios, cual es la organización familiar. Evaluamos también el presupuesto, entonces tratamos de adaptarnos a cada situación particular y darles alternativas más saludables dentro de sus posibilidades”.

En cuanto al consumo de harinas o azucares en la dieta de los niños la profesional expresó: “Siempre les decimos no a las gaseosas porque las gaseosas en realidad implican un gasto económico y un deterioro de la salud del chico, conviene comprarles frutas, naranjas o limón y hacerles una limonada cuando quieren tomar algo que no sea agua en el almuerzo o la cena”.

Con respecto a las harinas, “se escucha mucho el pan en las comidas y está de más, porque en realidad el pan es para desayuno y merienda, en almuerzo y cena no debería estar el pan, a no ser que este comiendo un sándwich como acompañamiento. Entonces les decimos que traten de suprimir el pan del almuerzo y cena. En cuanto a las galletitas dulces y lo que llevan a la escuela tratamos de que varíen, que lleven un día fruta, otras galletitas y que traten de que sean las más simples, que no sean azucaradas ni con cobertura ni con relleno para asegurar de que no sean tan sobrecargadas de azucares y de grasa”

En esa línea agregó: “muchos chicos de los que vienen a la consulta nos comentan que la cena de ellos de todos los días es el reviro. Es una alternativa económica, porque esa es la realidad, porque come toda la familia un reviro con mate cocido. Entonces vemos y tratamos de amoldarnos, le decimos que trate de comer al menos dos veces a la semana reviro y que los otros días alterne con otra cosa que no sea tan sobrecargada de harinas, pero bueno es una lucha de todos los días”

“Muchas veces los padres también tienen el preconcepto de que le vamos a pedir cosas caras, pero al final se terminan dando cuenta de que no es así. Con una ensalada de lechuga y tomate que no te sale nada, o remplazando la galletita de la escuela por fruta que también es más económico y sustituyendo la gaseosa por agua con limón o con juguito de naranja ya se hacen grandes cambios en la vida de los chicos y sin mucha diferencia de costos”, concluyó.

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