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Justicia

Para el abogado de la familia de Pablo Fraire, “hay pruebas muy contundentes sobre la participación de Leal” en el asesinato

Tiene muchas expectativas la familia de Pablo Fraire (28) acerca de la sentencia que en breve dictará sobre el caso el Tribunal Penal Dos de Posadas. Este viernes se realizarán los alegatos del segundo juicio por el asesinato del muchacho ocurrido la noche del 25 de noviembre de 2002. En el banquillo se encuentra Gabriel Leal (43).

“Por un lado, la familia sufre el dolor de que 18 años después sigue con la herida abierta y por otro lado hay satisfacción de concluir esta etapa y que la Justicia le dé un punto final a esta causa”, reconoció el abogado Martín Ayala, quien representa a los parientes de la víctima en el debate oral.
El letrado indicó que “lo más importante es que se llegó a juicio, que se llevó a debate a una de las personas sindicadas como partícipes del tremendo hecho, donde a Pablo le propinan más de 35 puñaladas, con ahorcamiento incluido”.

“Llegar a juicio a pesar de 18 años transcurridos, a pesar de que hay testigos que ya no están porque han fallecido, otros que no han declarado por razones de salud o por haber dejado la Argentina, es importante. Llegar a un proceso donde se ventilen las posturas de las partes, se presenten las coartadas de la defensa y la acusación del fiscal, para la familia es lo más importante”, consideró Ayala en el programa Crimen y Justicia, dedicado de manera exclusiva a temas policiales y judiciales y que se emite por Canal 6 Digital.

“Ahora estamos en el último paso que es la instancia de alegatos. Entendemos que hay pruebas muy contundentes sobre la participación de Leal”, indicó acerca de lo que sucederá este viernes.

“Existen testigos que plantean presunciones, muchas pruebas indiciarias y las más contundentes, las científicas. Las pericias determinaron que hubo más de un arma homicida y que también utilizaron unas cintas para asfixiarlo. Es decir, entendemos que al menos tres personas participaron del crimen, dos que lo apuñalaron y otro que lo intentó ahorcar; la autopsia da muestras de que hubo tal cantidad de homicidas, por las heridas casi simultáneas que recibió en distintas partes del cuerpo de distintas armas y por las lesiones defensivas que exhibía. Y está el ADN que se extrajo de un pelo hallado en la camiseta que usaba Pablo al momento del hecho y que coincide con el de Leal”, enumeró el abogado.

“Fue emboscado para asaltarlo, a esa conclusión llegamos. Pero aclaro que se siguieron distintas líneas investigativas, pero la que llegó a los sospechosos fue la del intento de robo”, afirmó.
Ayala recordó que “la familia Fraire se constituyó en actor civil porque era la única herramienta que en ese momento tenía para intervenir en el proceso. No existía en 2002 la figura del querellante. Fue la madre de la víctima, Teresita Boldú, quien inició esta acción. Hasta que ella intervino en la causa, la investigación estaba muy demorada. Fue quien planteó objeciones muy serias al fiscal que estaba interviniendo”.

“El actor civil es una parte procesal que en lugar de acusar se presenta para pedir la reparación de los daños causados por el delito”, explicó.

Sostuvo que “estos sucesos tan paradigmáticos hicieron que se hiciera carne en la sociedad misionera la necesidad de que se modificara la Constitución para que se instaure la figura del querellante particular”.

“Fue un salto de calidad institucional el hecho de darle a la víctima el derecho de participar en el proceso penal si lo desea”, aseguró.

Finalmente, dio su investigación acerca de la investigación del crimen: “Se hizo en otra época, con otra cantidad de recursos humanos en la Policía y en la Justicia. Fue cuando la prueba científica no estaba tan difundida. Hoy el Poder Judicial tiene otros recursos para este tipo de investigaciones.

Hubo avances en la preservación de la escena del crimen. Por ejemplo, en el caso Fraire no se preservó la escena para detectar huellas u otros indicios. La Policía invadió el lugar y luego lavó la camioneta en la que fue atacada Pablo. Eso impidió detectar, si hubiera, ADN de los victimarios”.

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