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POSADAS

Por la pandemia se redujo el consumo masivo de alcohol pero aumentó la ingesta personal

El ministro de Prevención de Adicciones y Control de Drogas, Samuel López, detalló en declaraciones a C6Digital de qué se trata el “mapa de riesgo” de la provincia en materia de consumo que presentó recientemente. “A partir de este diagnóstico se hacen varias lecturas para actuar en consecuencia”, afirmó. Agregó que también vieron la necesidad de generar una “empatía social” y visitar los barrios para llevar adelante acciones preventivos asistenciales con la atención de un equipo multidisciplinario.

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López sostuvo que de cuatro personas que se atienden, tres tienen un trabajo estable, alguna obra social. “Esto nos marca primeramente que las adicciones atraviesan todas las clases sociales y por otro lado también, que algunas personas con mayor característica de vulnerabilidad tienen alguna dificultad a la accesibilidad al tratamiento”, expresó.

El funcionario indicó que están diseñando un plan quinquenal de trabajo. En lo puntual, en este verano aprovecharán el turismo interno para promocionar las acciones preventivas. “Vamos a trabajar en generar puntos preventivos en lugares turísticos y para esto hemos convocado a preventores comunitarios, la mayoría de ellos son voluntarios, mucho de las comunidades de fe”, manifestó.

Además, comentó que se hizo una encuesta entre 1.930 personas y confiaron que ellas recurren a las comunidades de fe como un lugar de respuesta concreta. “No solamente las reciben sino que también las contienen y acompañan en el proceso. Las iglesias hacen un trabajo silencioso y hay que reconocerlo. Poner en primera plana”, destacó.

El Ministro afirmó que además de tener puntos fijos en Posadas y Puerto Iguazú también habrá puntos itinerantes en otras zonas de la provincia como San Javier, Apóstoles, Oberá, Santa Ana, entre otras localidades.

Mencionó que el consumo de alcohol está en primer lugar de las problemáticas de adicciones. “Un 52 por ciento de las personas que se atendieron durante el año fue por alcoholismo. Disminuyó el consumo masivo pero aumentó el consumo personal. Entre los 20 y 40 años de edad es el grupo mayoritario de consumo que pidió ayuda, una consulta o inició un tratamiento. En segundo lugar está el tabaco. Las dos drogas son legales o socialmente aceptable”, observó.

Luego se ubican el consumo de drogas ilegales y las conductuales, el uso de dispositivos como teléfonos celulares. Sobre esta última patología aseveró que aun no hubo muchas consultas. “Pero entendemos que nos vamos a encontrar en el futuro inmediato atediendo este tipo de patología”, estimó López.

Advirtió que en 2019 el 46% del consumo de alcohol se registró entre los 12 y 26 años.

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