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Educación

San Antonio: piden nueva construcción para Escuela 863 de Picada Progreso

Está ubicada en la zona del Paraje Piñalito Norte, Municipio de San Antonio. La comunidad educativa espera una nueva construcción que reemplace a la escuela precaria hecha por los vecinos con motosierras hace más de 20 años.

Los padres de alumnas y alumnos se reunieron con legisladores del Partido Agrario y Social, Martín Sereno y Jorge Páez, para reiterar su preocupación por las condiciones de la escuelita.

Los directivos adelantaron que en esas condiciones no iniciarán el ciclo lectivo 2021, con el agravante de que hay unas 15 familias sin agua, y deben recurrir a un pozo.

La directora Evangelina Giménez observó que cuentan con un proyecto y licitación aprobada para la futura obra pero pasa el tiempo y continúan sin el nuevo edificio escolar que reemplace al actual que se está desmoronando.

“Esto nos tiene muy mal porque sabemos que en marzo comenzarán las clases, pero no para nosotros por las condiciones del edificio que son indignantes, se nota un deterioro enorme por el paso del tiempo. Tuvimos inspecciones que comprobaron que hace tres o cuatro años era necesario construir un edificio nuevo, sin embargo hasta ahora no se hizo”, afirmó.

Giménez comentó que la escuela de madera fue construida por los padres hace más de 20 años; pero con el transcurso del tiempo los cimientos se pudrieron, no se puede transitar por el piso y se vuelve peligroso para docentes y alumnos.

“Nos pasó el otro día con una mamá que estaba haciendo la limpieza y se lastimó, porque cedió una tabla. Y los chicos no miden los riesgos, ellos corren y caminan fuerte dentro del aula”, relató.

Derecho a estudiar en buenas condiciones

La docente entiende que la escuela es pequeña y con poca matrícula; pero “nuestros chicos y chicas tienen derecho a una buena educación, con iguales oportunidades y en estas condiciones, se complica. Ellos merecen educarse en un lugar digno y los docentes a enseñar con comodidad. Venimos todos los días a trabajar, brindamos desayuno a los chicos con mucho entusiasmo; pero llegar a la escuela y entrar a las aulas nos provoca tristeza e impotencia”, subrayó.

La escuela más cercana a la Picada está a una distancia de ocho kilómetros. “Es lejos para que estudien ahí. Incluso, creo que con un edificio nuevo, tendríamos una matrícula más alta porque muchos niños no vienen a esta escuela por las condiciones, y cada padre quiere que sus hijos estudien en las mejores condiciones. Y no hablamos de una escuela con un presupuesto alto o con cinco aulas”, refirió Giménez.

Agregó que sólo necesitan dos salas, una dirección, un lugar para los actos y baños con sanitarios. “Por ejemplo tenemos un carrito digital que debería transitar por las aulas; pero por el deterioro de los pisos no se puede”, remarcó la directora.

“Tengo 31 años, mi hijo asiste a esa escuela a la que yo también fui. La levantaron entre los padres, con sus recursos, y se está cayendo a pedazos, y vemos que con esa estructura, es un peligro empezar las clases”, dijo Daniel Kuatz, quien tiene un hijo que concurre a la escuela.

Mientras que Fabián Grabriel Kuatz, que actualmente es técnico universitario en producción agropecuaria, expresó que se formó en esta escuela que construyeron los padres y que lleva unos cinco años de deterioro. “Las escuelas son esenciales para que los niños y niñas realicen su ciclo educativo, como en mi caso que pude recibirme”, afirmó.

Fabián tenía 8 años cuando comenzó a estudiar en esa escuela; terminó e hizo parte de la secundaria en la UGL y en el BOP, hasta que finalmente siguió su carrera y actualmente es técnico universitario.
“Desde que me acuerdo, la escuela es de madera; pero con el tiempo se fue deteriorando con el riesgo para los chicos que estudian ahí y para los educadores que dan sobradas muestras de vocación”, remarcó.

Familias sin agua: necesidad de tanque grande y una torre

Kuatz reclamó que ahora además están sin agua y buscan una solución. “La bomba de la escuela está funcionando, sólo necesitan una torre y un tanque, están dispuestos a poner algunos metros de manguera; pero así no pueden vivir, ni producir ni criar animales”, señalaron Páez y Sereno.

Los diputados del PAyS ya presentaron un proyecto para que el Poder Ejecutivo a través del Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (Imas) y el Ente Provincial Regulador de Agua y Cloacas (Eprac), arbitre las medidas para proveer un tanque de 5000 litros, una torre, 250 metros de manguera de 3/4 pulgadas y accesorios para proveer agua apta para consumo humano, y sostenibilidad de la producción para 15 familias de Picada Progreso, San Antonio.

“Pedimos un tanque comunitario, grande y una torre, para poder abastecer a unas 15 familias. El agua es importante para todo: higiene, cocina, los animales, las plantas. Las producciones están muy afectadas, no se puede empezar una plantación de tomates porque no hay riego. El año pasado se murieron varios plantines de yerba, cambiamos el vivero de lugar, pero no se resuelve sin agua, y tampoco podemos tener animales para comercializar”, explicó el joven.

“No pedimos mucho, es un derecho humano que todos necesitamos. Algo tan simple, pero tan difícil de conseguir para nosotros como una torre y un tanque”, lamentó Kuatz.

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