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ECONOMIA

Se lanzará el billete de $5.000, aunque no se sabe para cuándo

Con el objetivo de mitigar los efectos económicos generados por las medidas de aislamiento social decretadas para frenar la pandemia de Covid-19, el Gobierno Nacional aceleró la emisión monetaria a toda máquina para cumplir con los compromisos de asistencia anunciados a empresas y trabajadores. Rodolfo Gabrielli, presidente de la Casa de Moneda, está definiendo con Miguel Pesce, titular del Banco Central, los detalles de la emisión del nuevo billete.

Entre el 30 de marzo y el 15 de abril, la base monetaria -equivalente a todo el dinero en efectivo en poder del público, más el depositado en bancos y en la cuenta corriente de las entidades financieras en el Banco Central- creció unos $413.500 millones, poco más del 20%, hasta alcanzar los $2.438.830 millones.

Sin embargo, el impacto de esta decisión todavía no se vio en el nivel de precios, debido a que la demanda de bienes y servicios se encuentra deprimida por la cuarentena obligatoria de la cual recién algunas provincias comenzarán a salir esta semana.

Alentado por esa situación y apremiado por la necesidad de hacer frente a la emergencia, el Gobierno estaría considerando imprimir un nuevo billete de 5000 (cinco mil) pesos, para acelerar los tiempos de la emisión y efectivizarla.

Así lo insinuó el domingo el periodista Horacio Verbitsky, reconocido por su llegada al actual gobierno y al poder político del kirchnerismo. En su sitio web El cohete a la luna, el también abogado publicó que se imprimirán billetes de 5000 pesos argentinos.

El ex gobernador mendocino, Rodolfo Gabrielli, hoy presidente de Casa de Moneda, está definiendo los detalles de la emisión con el titular del Banco Central. Y lo que sería además un regreso de los personajes destacados a los billetes. Si bien la emisión depende del Central en su calidad de autoridad monetaria, es la Casa de la Moneda la que se encarga de la impresión. Es la que tiene “la maquinita”.

La Casa de la Moneda no tiene suficiente papel y debe importar, algo que no es nuevo. Pero sí lo es esta circunstancia excepcional de la pandemia en la que todos los países están embarcados en un tsunami de emisión monetaria y necesitan imprimir sus propios billetes.

Por ahora, según los últimos datos disponibles, el grueso de las nuevas impresiones están concentradas en los billetes de $1.000 y salvo por los de $20, en la masa de billetes en circulación son los únicos que vienen aumentando su peso.

Los banqueros también están en las filas de los defensores de la idea, ya que el transporte de caudales es uno de los costos más importantes que deben afrontar.

La idea no es nueva. Pesce ya la había lanzado al aire a fines del año pasado causando revuelo por el costo que tendría renovar la familia íntegra de billetes.

 

 

 

Fuente: FiloNews.

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