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Víctimas de violencia de género podrán pedir ayuda en las farmacias solicitando barbijos rojos

El aislamiento obligatorio decretado para frenar la pandemia del coronavirus fue una medida eficaz para contener la enfermedad pero también tuvo sus efectos negativos, ya que las víctimas de violencia de género quedaron en una posición vulnerable al convivir todo el día con su agresor. El nuevo mecanismo para que las mujeres y personas LGBTIQ+ puedan pedir ayuda consiste en acercarse a la farmacia más cercana o llamar a la de confianza y solicitar un barbijo rojo.

Desde que inició la cuarentena se registró un 30% más de llamadas de asistencia por violencia de género, además de un aumento de denuncias. Por tal motivo, se impulsa un nuevo mecanismo para que las mujeres y personas LGBTIQ+ puedan pedir ayuda. El mismo consiste en acercarse a la farmacia más cercana de su barrio o llamar a la de confianza y solicitar un barbijo rojo.

De ese modo, el personal comprenderá que es una situación de violencia por motivos de género y gestionará una comunicación con la Línea 144. El personal farmacéutico responderá al llamado o a la persona en el local que aún no cuenta con el producto y solicitará los datos de contacto. Con esa información se comunicará a la Línea 144 para que se aborde el caso.

Esta iniciativa empezará a funcionar a partir del 1 de abril y fue impulsada de forma conjunta entre el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación (MMGyD) y la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA). El 144 es el único dispositivo federal de asesoramiento y asistencia integral ante situaciones de violencia por motivos de género en todo el país.

Las farmacias son de los pocos negocios que permanecen abiertos debido a que se consideran “esenciales” tal y como estableció el DNU 297/2020 sobre aislamiento social preventivo y obligatorio. A su vez, la Línea 144, a través de una resolución del MMGyD fue declarado como “servicio indispensable” y también se encuentra habilitada las 24 horas del día.

La iniciativa surgió a partir de la experiencia impulsada por la Secretaría de Igualdad de Géneros del gobierno de Río Negro, que llevó adelante la campaña “Barbijos rojos” junto a farmacéuticos de dicha provincia. En España también hubo una campaña similar: se lanzó la “Mascarilla-19” para la asistencia a personas que atraviesan violencia por motivos de género.

Asimismo, se indicó que si el personal farmacéutico identifica una persona en situación de violencia a partir de signos físicos o psicológicos que den cuenta de esa situación y aunque la víctima no solicite el barbijo rojo, desde el comercio se comunicarán directamente con la Línea 144 para asesorarse respecto a cómo actuar en caso de que la persona regrese al comercio.

 

Fuente: Perfil.

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